Guardar utensilios en la cocina puede parecer aburrido, pero si ya has invertido en ollas y sartenes de calidad, es clave prestar atención a cómo conservarlas en buen estado a largo plazo. ¿Sabías que un mal hábito de almacenamiento puede dañar los recubrimientos, deformar las piezas o incluso liberar sustancias no deseadas al cocinar?
Recientemente, Southern Living consultó a Jordan Nathan, fundador y CEO de la marca Caraway, quien destacó los errores más comunes que pueden arruinar tus ollas y sartenes. Según él, por más diseño y rendimiento que tengan, un almacenamiento inadecuado puede dañarlas rápidamente.
“Nada deteriora más rápido el rendimiento de los utensilios de cocina que los daños causados por un almacenamiento inapropiado”, advierte Nathan.
Veamos entonces cuáles son esos errores comunes pero peligrosos que muchos cometemos, y cómo optar por soluciones prácticas y con estilo, incluso en cocinas pequeñas.
1. La zona prohibida número uno: el horno
Es un lugar donde caben piezas grandes y poco usadas, pero eso no lo hace recomendable. Muchos esconden allí sartenes, fuentes o cacerolas grandes, aunque es uno de los peores sitios para almacenarlas.
“Aunque parezca un escondite lógico, las temperaturas extremas del horno pueden dañar a largo plazo los recubrimientos antiadherentes y el acabado de las piezas”, explica Nathan. “Además, es peligroso olvidar que hay utensilios dentro al precalentar.”
La solución: Aprovecha el almacenamiento vertical. Según Nathan, el interior de las puertas del mueble, espacios estrechos o paredes desaprovechadas pueden convertirse en áreas perfectas con algunos accesorios inteligentes.
2. El culpable inesperado: el cajón bajo el horno
Muchos tardan en darse cuenta de que este cajón no fue diseñado para almacenar, sino para mantener caliente la comida. Guardar allí tus utensilios los expone al calor cada vez que usas el horno.
“El calor constante en el cajón de mantenimiento reduce la vida útil de las ollas y sartenes”, advierte Nathan. Esto es especialmente riesgoso para piezas que se calientan vacías repetidamente, ya que pueden deformarse, agrietarse o liberar sustancias tóxicas.
La solución: Invierte en un buen organizador vertical. Estos no solo protegen del calor, sino que evitan el clásico efecto dominó cuando una pieza tira a las demás.

3. El error más grave: apilar las piezas
No importa si las guardas en un mueble, cajón o estante, apilar sartenes es un gran problema. Nathan señala que es el error más común y dañino en almacenamiento:
“Si tuviera que destacar un error, sería el apilado. Invertimos en buenas ollas para cocinar más sano y fácil, pero apilarlas puede arruinarlo rápido”, comenta.
Esto es especialmente delicado para utensilios con recubrimiento PTFE (antiadherente clásico). Estos recubrimientos son sensibles a rayones y, si se dañan, pueden liberar sustancias químicas peligrosas al cocinar. Para evitarlo, siempre guarda tus sartenes sin apilarlas.
+2 consejos para un almacenamiento consciente
- No escondas todo. Si tus utensilios son bonitos, ¿por qué no convertirlos en parte del estilo de tu cocina? Nathan dice que pueden ser un elemento de diseño: “Si invertiste en calidad, ¡muéstralo!”
- Piensa a futuro: Observa cómo usas tu cocina y adapta el almacenamiento a tu rutina. Un buen sistema no solo ordena, sino que hace la cocina más rápida y disfrutable.
Cada utensilio merece su lugar ideal
Ya sea un soporte para tapas, un colgador de sartenes en la pared o un organizador para la puerta del mueble, hoy hay muchas soluciones prácticas y con estilo. Lo importante es no guardarlos en el horno ni apilados, y valorar lo que tenemos en la cocina tanto al cocinar como al almacenar.











