Antes de tirar los posos de café de esta mañana, espera un momento. Ese resto oscuro que solemos mandar a la basura puede convertirse en un fertilizante natural, gratis y sorprendentemente eficaz… pero solo para algunas plantas.
La clave está en saber distinguir. Para ciertas especies, los posos de café son un auténtico manjar que estimula el crecimiento y la floración. Para otras, en cambio, pueden ser una sentencia de muerte en cuestión de días.
Te contamos qué plantas de tu casa agradecen este truco y de cuáles conviene mantenerlo bien lejos.
Plantas de interior que adoran los posos de café
Helechos
Los helechos, como el popular helecho de Boston, prefieren los suelos ácidos, justo el tipo de acidez que aportan los posos de café. Además, ayudan a retener la humedad, y las raíces responden de maravilla a la textura fina de este aporte natural.
Azalea
Las flores de la azalea llenan la casa de color, y esta planta agradece especialmente la tierra enriquecida con posos de café. Al acidificar ligeramente el sustrato, favoreces una floración más abundante y unas hojas de un verde intenso.
Rododendro
El rododendro es otro gran amante de los suelos ácidos, así que los posos de café son una forma barata y sencilla de nutrir sus raíces. Eso sí, no te excedas: un exceso de acidez puede volverse perjudicial.
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Plantas de interior a las que no les sientan bien los posos de café
Ficus lyrata (higuera de hoja de violín)
Este ficus de gran porte y hojas espectaculares no aprecia el suelo ácido que generan los posos de café. Si insistes en usarlos, sus hojas pueden amarillear y perder vitalidad.
Árbol de jade (Crassula)
Una de las suculentas más queridas, el jade no tolera bien el exceso de humedad ni la acidez que provoca el uso continuado de posos de café. Como planta originaria de zonas rocosas, prefiere claramente la sequedad.
Cactus
Los cactus valoran casi cualquier cosa antes que una tierra cargada de posos de café. Huyen de la humedad y de la acidez, así que lo mejor es no añadir nada al sustrato que incremente esos dos factores.
¿Cómo usar los posos de café en las plantas de interior?
Utiliza los posos de café siempre en pequeñas cantidades. Espárcelos de forma uniforme sobre la superficie de la tierra y luego incorpóralos con cuidado a la capa superior del sustrato. Así, la materia orgánica se descompone poco a poco, mejora la estructura del suelo y ayuda a conservar mejor la humedad.
Recuerda que aquí menos es más: una o dos veces al mes es más que suficiente. Un exceso de posos de café puede acidificar demasiado la tierra con el tiempo, algo que no conviene a todas las plantas.
¿Los posos de café hay que usarlos secos o húmedos?
Lo ideal es aplicarlos en pequeñas cantidades y bien repartidos sobre la tierra, integrándolos después en la capa superior del sustrato. De este modo la materia orgánica se descompone de forma gradual y beneficia al suelo.
¿Cada cuánto puedo echar posos de café a mis plantas?
Con una o dos veces al mes es suficiente. Un uso demasiado frecuente puede volver el suelo excesivamente ácido, lo que no favorece a todas las especies.
¿Por qué a los cactus y suculentas no les gustan los posos de café?
Porque provienen de entornos secos y rocosos y prefieren la sequedad. La humedad y la acidez que aportan los posos de café resultan perjudiciales para ellos.











