Hace poco vi que el limón a kilo estaba en oferta en la tienda cercana, y como los frutos en la bolsa estaban maduros y bonitos, decidí que me convenía más comprar al peso que por unidad. Pero sabía que no íbamos a usar tanto limón en los próximos días, así que busqué cómo congelar limón fresco. Resulta que hay métodos geniales para conservar los cítricos, así que tendré limón para rato, ya sea en jugo, cáscara o entero.
Congelar el limón entero
Si quieres conservar el limón para usarlo después como si fuera fresco, congelar la fruta entera es una opción sencilla. Primero, lava bien y seca el limón. Ponlo en una bandeja o en una fuente cubierta con papel de horno y mételo al congelador hasta que esté duro. Luego, guárdalo en una bolsa o recipiente hermético y colócalo en la parte trasera del congelador, donde la temperatura es más estable.
Cuando lo necesites, déjalo a temperatura ambiente unas 2 horas para que se descongele y ya estará listo para usar. Puedes rallar la cáscara incluso congelada, y exprimir el jugo después de descongelarlo. En el congelador, el limón mantiene su aroma y sabor fresco por unos 4 meses.
Congelar jugo de limón en cubitos

Si solo quieres conservar el jugo para bebidas, salsas o aderezos, esta es la forma más práctica. Exprime el limón fresco, vierte el jugo en una cubitera y congélalo hasta que esté sólido. Luego saca los cubitos, guárdalos en una bolsa y ponles etiqueta.
Úsalos en refrescos, té helado o cócteles, y también en la cocina para dar un toque ácido y fresco a salsas o sopas. El jugo congelado dura unos 9 meses, aunque con el tiempo pierde algo de sabor, así que es mejor usarlo antes.
Congelar la cáscara de limón
La cáscara es un potenciador de sabor increíble porque concentra los aceites esenciales y aromas del limón. Por eso vale la pena guardarla aparte. Ralla la cáscara de un limón limpio y seco, extiéndela en una capa fina sobre una bandeja con papel de horno y congélala hasta que esté dura. Luego guárdala en un recipiente o bolsa hermética en el congelador.
La cáscara congelada mantiene su aroma y sabor hasta 3 meses, perfecta para dar un toque fresco y vibrante a tus platos.
Consejos útiles para almacenar
El limón congelado se conserva cómodo durante meses, así que no tendrás que preocuparte antes de preparar postres, salsas o guisos si tienes este ingrediente ácido en casa. Pero hay algunos trucos para usarlo con más facilidad.
Siempre lava bien los limones antes de congelarlos. Así reduces la suciedad que puede quedar en la fruta. La parte más estable del congelador está en el fondo y al fondo, evita la zona cerca de la puerta porque la temperatura cambia y la piel puede ablandarse o formarse escarcha.
Etiqueta las bolsas o recipientes con la fecha para controlar cuánto tiempo llevan congelados. También indica si es limón entero, jugo o cáscara para encontrarlo rápido cuando lo necesites.











