Para quienes sufren alergias, la primavera y el verano traen más que sol y calor: también una intensa presencia de polen que complica el día a día. Mantener el hogar libre de polen es clave para quienes son sensibles, y aunque no es sencillo, tampoco es imposible. Aquí te contamos cómo reducir los alérgenos en casa.
Además del polen, en casa suelen estar presentes los ácaros del polvo y el moho, que podemos controlar con limpieza regular. La aspiradora es fundamental, pero elegir bien el modelo marca la diferencia.
Las aspiradoras con filtro HEPA son excelentes para reducir los alérgenos en el aire. Estos filtros capturan partículas diminutas, incluso de 0,3 micrómetros, disminuyendo notablemente la cantidad de polen y otros alérgenos en casa.

Combate el moho con limpieza húmeda
El moho no solo afecta la estética, sino que puede causar problemas respiratorios, especialmente en personas sensibles. Para combatirlo, limpia con paños húmedos y ventila bien los espacios.
Limpiar con humedad elimina la humedad y nutrientes que el moho necesita para crecer. Según un estudio publicado en la revista Indoor Air, mantener la humedad relativa entre 30-50% reduce significativamente el crecimiento del moho.
Usa purificadores de aire

Una de las mejores formas de mejorar la calidad del aire en casa es usar purificadores, especialmente con filtro HEPA. Estos eliminan polen, restos de ácaros y otras micropartículas que afectan tu bienestar.
Un estudio publicado en Allergy and Asthma Proceedings mostró que los purificadores con filtro HEPA reducen notablemente los alérgenos en el hogar, mejorando la comodidad y calidad de vida de sus habitantes.
El papel de las plantas de interior
Aunque algunas plantas pueden causar alergias, ciertas especies mejoran la calidad del aire, actuando como filtros naturales. Según la NASA, la lengua de suegra y el helecho común ayudan a eliminar dióxido de carbono y otros contaminantes.
Es clave elegir bien estas plantas y limpiar sus hojas con regularidad para evitar que acumulen polvo y polen.
Ventila seguido y controla la humedad
Ventilar bien, sobre todo en áreas húmedas, reduce la humedad y previene el moho. El flujo de aire fresco elimina alérgenos acumulados y renueva el ambiente.
Mantener la humedad ideal entre 40-60% es fundamental: el aire seco irrita las vías respiratorias y la humedad alta favorece microorganismos. Usa humidificadores o deshumidificadores para regularla fácilmente.











