¿A quién no le gustaría que su ropa planchada siempre quedara perfectamente lisa y que su plancha le durara mucho tiempo? Primero, es importante que sepas que el secreto de las camisas y blusas impecables no solo está en la técnica, sino en limpiar la plancha con regularidad. Con el tiempo, en la suela de la plancha pueden acumularse restos de fibras sintéticas y naturales, formando una capa pegajosa.
Esto no solo puede atrapar las telas, sino también dejar manchas y reducir la eficacia de la plancha. ¡Pero por suerte hay una solución sencilla! Good Housekeeping destacó que para tener una plancha limpia no necesitas productos especiales: basta con un ingrediente básico de cocina. ¡Veamos de qué se trata!
Con qué frecuencia deberías limpiar tu plancha
La frecuencia depende de cuánto uses la plancha. Si planchas regularmente, una vez al mes es ideal. Si la usas ocasionalmente, con unas cuantas limpiezas profundas al año o cada vez que notes suciedad visible en la suela, será suficiente.
Pero si notas estas señales, es momento de limpiar la plancha:
- la plancha se pega a la ropa o deja pequeñas manchas,
- el vapor sale de forma irregular por los orificios,
- la plancha emite olores o ruidos extraños.
Así puedes evitar la acumulación
Prevenir siempre es más fácil que limpiar. Con algunos trucos simples, puedes mantener tu plancha en excelente estado por mucho tiempo:
- Baja temperatura para telas delicadas: comienza siempre con seda, nylon o fibras sintéticas, y deja el algodón y lino para el final.
- Uso de sprays y almidones: deja que el almidón se absorba completamente antes de planchar.
- Mantén limpio el depósito de agua: nunca dejes agua estancada. El agua parada puede filtrarse por los orificios de vapor, manchar la suela y dañar las piezas internas. Después de usarla, enjuaga los orificios con un chorro de vapor o la función de autolimpieza.
¿Cómo limpiar la plancha?
Antes de empezar, siempre revisa las instrucciones del fabricante, ya que las suelas pueden variar. El vinagre es un remedio casero común, pero nunca lo viertas directamente en la plancha porque puede dañar sus partes internas.
La opción más segura y efectiva es el bicarbonato de sodio, que funciona en todo tipo de planchas y elimina suavemente las acumulaciones sin dañar la suela.
Materiales necesarios:
- bicarbonato de sodio,
- paño húmedo o esponja que no raye.
Para acumulaciones ligeras:
- Humedece un paño o esponja.
- Sumérgelo en bicarbonato y frota suavemente la suela.
- Luego limpia con un paño húmedo, incluyendo los orificios de vapor.
Para acumulaciones más fuertes:
- Con la plancha caliente y un paño húmedo, frota suavemente hasta que la suciedad se vaya.
- Enjuaga los orificios de vapor sosteniendo la plancha sobre el lavabo y presionando varias veces el botón de vapor hasta vaciar el depósito.
- Sécala con un paño limpio.
Consejo extra: después de limpiar la suela, pasa la plancha con vapor sobre una toalla vieja o trapo antes de usarla en tu ropa. Así te aseguras de que esté completamente limpia y no deje marcas.
Un poco de cuidado marca la diferencia
Mantener limpia tu plancha no solo protege la belleza de tu ropa, sino que también prolonga la vida útil del aparato.
Con un poco de atención y trucos sencillos, siempre podrás salir con un look impecable, sin que planchar sea una molestia.
Recuerda: limpiar la plancha no es una tarea, es una inversión en tu estilo. Ropa bien cuidada y herramientas en buen estado te ayudan a sentirte seguro y radiante cada día.











