Chakra raíz
Se encuentra en la zona del sacro y el coxis. Su papel es fundamental y no solo simbólico: controla la salud de los huesos y la columna, la fuerza de dientes y uñas. Además, está vinculado a la producción de sangre, las células y gran parte del sistema digestivo. Si funciona mal, aparecen sensación de sobrecarga, ansiedad, estrés, problemas de columna. Son comunes dolores lumbares, problemas articulares, digestivos y de presión arterial.
Chakra sacro
Por eso, influye principalmente en el funcionamiento de los órganos reproductores, el sistema linfático y la eliminación, afectando riñones, órganos abdominales y circulación. Si funciona mal, puede causar infertilidad, trastornos menstruales, obesidad, infecciones frecuentes y problemas de vejiga.
Chakra del plexo solar
Chakra del corazón
Está ubicado en el centro del pecho, a la altura del corazón, y controla principalmente esta zona. Regula el tórax, el corazón, el cuello, gran parte de la circulación sanguínea, la piel y el esófago. Cuando funciona mal, suele manifestarse en problemas circulatorios, varices y dificultades respiratorias.
Chakra de la garganta
Este chakra actúa como un puente entre pensamientos y emociones, y se ubica en la zona de la tiroides. Por eso, problemas en esta área pueden indicar disfunciones tiroideas, problemas de peso, oído, amigdalitis, dificultad para tragar o dolor de garganta.
Chakra del tercer ojo
Los síntomas físicos comunes incluyen migrañas frecuentes y dolores de cabeza, además de la disminución de los sentidos. Pueden aparecer problemas de audición y visión, trastornos nerviosos y mentales, alergias, inflamación en cara y senos nasales, y pérdida del olfato.
Chakra corona
Problemas en este chakra pueden manifestarse en enfermedades de la glándula pituitaria, el cerebro anterior y el cerebro en general. También se relaciona con estrés crónico, fatiga, migrañas frecuentes, agresividad, trastornos neurológicos e insomnio.











