Internet nos regala respuestas femeninas divertidas y dolorosamente reales, que seguro han hecho reflexionar a más de un hombre.
¿Cómo es el sexo con un hombre?
Lo compararía con cuando ves que alguien entra al ascensor y tú corres para subirte con él, pero aunque esa persona presiona el botón para abrir la puerta, esta se cierra lentamente frente a ti y solo te quedas ahí, un poco molesta y decepcionada…
El marido
Cuando tu marido dice que se encargará de lavar los platos, pero a la mañana siguiente ves que no guardó las sobras en la nevera, no limpió la encimera y no puso el lavavajillas porque se olvidó de pulsar el botón.
Decepción
Como cuando sueñas todo el día con llegar a casa y comer ese delicioso pastel que quedó de la comida del domingo, pero al abrir la nevera ves que alguien ya se lo comió.
Estornudo
Cuando sientes que vas a estornudar y esperas ese gran estornudo, pero justo en el último momento se va el impulso y te quedas decepcionada.

El rehén
Como cuando te toman de rehén por dos minutos y tú solo quieres terminar de pasar la aspiradora.
Callejón sin salida
Cuando avanzas tranquilamente en el coche hacia tu destino y de repente doblas en una esquina que no lleva a ningún lado.
Una carrera sin reconocimiento
Prácticamente un papel secundario como actriz, en el que constantemente ofrezco una actuación fantástica, pero nunca recibo un premio Oscar.
Melodía interrumpida
Es como cuando escuchas tu canción favorita en el coche, te sumerges en la música, pero justo cuando llega la mejor parte, el GPS interrumpe.
Esfuerzo en equipo
Como cuando tienes que trabajar en equipo, pero los demás no sirven de mucho y si quieres que terminen, tienes que hacerlo todo tú.
Despertar decepcionante
Es como cuando estás en un sueño agradable y justo cuando algo increíble está por pasar, te despiertas. Por más que intentes volver a dormir y continuar el sueño, no puedes.

Sensación de vacío
Cuando compras un delicioso y apetitoso donut y al darle un mordisco descubres que no tiene ni mermelada, ni chocolate, ni relleno de vainilla… solo un donut simple.
Sin clímax
Cuando alguien empieza a contar un chiste con entusiasmo y tú lo escuchas sonriendo, esperando el remate que nunca llega, porque se olvidó de contarlo.
¿Por qué…?
Cuando entras en una habitación con un propósito claro y luego olvidas cuál era y solo te quedas ahí pensando por qué entraste…
Gracias por nada
Como cuando tu hijo decide “ayudarte” a cocinar, y al final la tarea dura cinco veces más, tú haces todo, pero además tienes que vigilarlo, elogiarlo y mover sus manitas torpes de un lado a otro. Aunque, pensándolo bien, al menos el niño está entusiasmado…
Ay, no…
Cuando muerdes un pastel y descubres que lo que pensabas que era un trozo de chocolate dulce en realidad es una pasa.
La picazón eterna
Como cuando alguien te rasca la espalda pero se salta justo el punto donde pica.
El cerrajero
Como cuando llamas al cerrajero para abrir una cerradura y él primero quiere destrozar la puerta con un gran martillo, así que le pides que pruebe con herramientas más delicadas, pero a pesar de sus intentos, no logra entrar.











