"El primer amor del hombre es su trabajo, no su esposa" La personalidad del sexo fuerte se construye alrededor de lo que crea. Reflexiones de mujeres que entendieron por qué nunca serán la prioridad número uno para un hombre.
Misión
La misión es una inclinación evolutiva en los hombres. Mientras que en tiempos ancestrales las mujeres se quedaban en la cueva cuidando a los niños y recolectando frutos, los hombres salían a cazar. Por eso hoy en día ellos suelen orientarse mejor y concentrarse en una sola tarea. Su única misión era cazar una presa y llevarla a la tribu. Esta mentalidad está tan arraigada que aún hoy encuentran su misión en el trabajo, no en la pareja.
Personalidad
La identidad de un hombre gira en torno a lo que crea, no a quién ama. Puede ser una verdad difícil para muchas mujeres, pero es real. Lo que construye puede ser una carrera exitosa, la seguridad económica para su familia, una casa o un coche reparado. Claro que una pareja es importante, pero esas cosas lo hacen más feliz que el amor de una mujer.
Conectado
El cerebro masculino está cableado para que la relación no sea el centro ni la obra maestra de su vida. En un mundo que insiste en que la validación emocional de la pareja es lo más importante, esta es una verdad dura que debemos entender y hablar. Tu chico simplemente no funciona así; su amor por ti no es lo que primero guía sus pensamientos y acciones. Pero eso no significa que no te quiera.

Perdido
El hombre tiene la tarea de dispersar su semilla para asegurar la continuidad genética, por eso le importa menos la «hembra» y los sentimientos hacia ella. La mujer, aunque pueda tener hijos de varios hombres, debe elegir con más cuidado a quién engendra, porque ella criará a los hijos durante años. Por eso las mujeres son más selectivas al elegir pareja. Cuando los hombres se quejan de que solo les interesan los altos, guapos y ricos, es por esta razón. Que la pareja sea el centro es una mentalidad típica femenina. Para el hombre, la brújula es lo importante; no porque sea emocionalmente inaccesible, sino porque un hombre sin propósito está perdido.
Actividad
En el mundo moderno, juzgamos a un hombre por lo que ha logrado, no por lo amable o dedicado que sea. La sociedad lo valora por su trabajo, sea físico, mental o artístico. Si no crea nada, se considera sin valor. Una relación equilibrada y amorosa no es un logro para él (ni tener muchos hijos, eso se ve más como éxito de la madre).
Legado
El legado de un hombre nunca es lo bueno o cariñoso que fue. Lo que importa es lo que construyó, logró y dejó. Desde niño recibe el mensaje: «sé activo y útil, o serás olvidado». Recordaremos lo que creaste con tus manos, qué negocio exitoso levantaste o qué líder fuiste. A la sociedad no le importará qué buen esposo fuiste. Por eso, su primer amor nunca será su esposa, sino su trabajo.











