Tamaño familiar
Con los años aprendimos que elegir envases más grandes en alimentos no perecederos y productos para el hogar suele ser más rentable y económico.
Pero ahora que todos lo sabemos, los fabricantes aprovechan ese conocimiento y cada vez es más común encontrar productos cuyo envase de un kilogramo cuesta mucho más que dos paquetes de medio kilo juntos.
Esto no siempre es así, por eso vale la pena estar atento: en el precio del producto, generalmente en la esquina inferior izquierda, siempre encontrarás el precio unitario, es decir, cuánto costaría proporcionalmente una unidad, un kilogramo o un litro. Compara esos precios y elige con base en eso.
¡Mira, oferta!
Qué suerte que las tiendas nos avisan de las ofertas, así siempre sabemos cuándo podemos aprovechar. Es tan cómodo cuando quieres comprar café y no tienes que hacer fila porque hay montones de paquetes en una esquina, con un cartel enorme que dice que está aún más barato.
Pero una oferta no garantiza que no encuentres algo más barato en otra parte de la tienda. Ningún vendedor lo dice, pero tampoco les molesta si te conformas con un producto en oferta que sigue siendo de precio medio, en lugar de buscar uno más barato. Siempre compara los precios tú mismo y no sigas solo lo que la tienda quiere que compres.

Aquí está el punto, ¿dónde está el punto?
Es humano gustar de jugar, recibir recompensas y sentir que ganamos algo. Los vendedores aprovechan ese sentimiento cuando nos dan puntos por nuestras compras, que luego podemos canjear por "premios valiosos".
Vale la pena pensar si realmente necesitas otra sartén antiadherente, una taza de café o un patito de peluche...
Si de todas formas ibas a comprar ahí, no hay problema en acumular puntos.
Pero ten en cuenta si vale la pena volver antes de que termine la promoción o añadir más cosas a tu carrito solo para superar el límite establecido y conseguir otro sello para tu álbum de puntos.
Paga 2, lleva 3
¿Qué suena mejor que eso? Es cierto que estas ofertas pueden ser muy convenientes, especialmente en productos duraderos, pero a veces rozan la falta de ética.
Por ejemplo, si el suavizante que quieres solo está disponible en esta "oferta" y los productos están pegados entre sí, no tienes opción de comprar solo uno. Aunque recibas uno gratis, la tienda te obliga a pagar al menos dos, lo que es una manipulación bastante fuerte.
Claro que vale la pena aprovechar una buena oferta, pero no pierdas de vista tus planes originales.











