Imagina esto: con ojos brillantes planeas tu próxima gran aventura. Sentado frente a tu laptop, escribes en ChatGPT: “Quiero una ruta pintoresca en Sudamérica, preferiblemente en un lugar oculto y espiritual.” En segundos, aparece la recomendación: el “Sacred Canyon of Humantay”, un cañón místico con cascadas impresionantes y montañas que quitan el aliento. Pero hay un pequeño problema.
Lugares ficticios y peligros muy reales
La BBC recientemente destacó varios casos sorprendentes donde la IA se perdió en los planes de viaje, causando serios inconvenientes a los turistas.
En las montañas de Perú, Miguel Angel Gongora Meza, guía de Evolution Treks Peru, habló con dos turistas extranjeros que se preparaban para visitar el “Sacred Canyon of Humantay” por su cuenta, sin guía. Incluso mostraron en su teléfono un texto generado por IA, con un estilo confiado y entusiasta, lleno de descripciones detalladas.
“Mostraron la captura de pantalla, llena de adjetivos vivos, pero no era verdad. ¡El Sacred Canyon of Humantay no existe!” — contó Gongora Meza a la BBC.
“El nombre es una mezcla de dos lugares reales, pero sus descripciones no tienen relación alguna. Los turistas pagaron cerca de 160 euros para llegar a un camino rural aislado cerca de Mollepata, sin un destino real.”
El guía advierte que esto no es solo un malentendido molesto, sino puede ser peligroso para la vida. “Este tipo de desinformación es riesgosa en Perú” — alerta. “La altitud, el clima, los caminos difíciles requieren planificación. Si un programa de IA mezcla imágenes y nombres, puede crear una ruta totalmente inventada, y terminas a 4000 metros sin oxígeno ni señal.”
Atardecer en una cima cerrada: en Japón tampoco es mejor
No solo en Sudamérica la creatividad desbordada de la IA genera problemas. Una pareja japonesa, Dana Yao y su esposo, planearon vivir un atardecer romántico en la pintoresca cima del Monte Misen con ayuda de la IA.
ChatGPT les creó un itinerario: paseo por la ciudad de Miyajima, luego subir a la montaña a las 3 p.m. para llegar justo al atardecer, y bajar cómodamente en el último teleférico. “Ahí surgió el problema” — cuenta Yao. “ChatGPT dijo que el último teleférico salía a las 17:30, pero en realidad ya estaba cerrado. Quedamos atrapados en la cima.”
¿Torre Eiffel en Pekín? ¿Por qué ‘alucina’ la IA?
Errores como estos son cada vez más comunes. En otro caso, la IA llamada Layla recomendó visitar una Torre Eiffel en Pekín (!), mientras que a un viajero británico le sugirió una ruta maratónica italiana que, como se descubrió, era imposible por tiempo y distancia. “El plan no tenía mucho sentido” — dijo el viajero a la BBC. “Pasaríamos más tiempo viajando que disfrutando.”
En 2024 se realizó un estudio con personas que usaron IA para planear viajes, y los resultados sugieren claramente no confiar ciegamente en estos planes: el 37% sintió que no recibió suficiente información, y el 33% encontró recomendaciones falsas o inexactas.
¿Por qué pasa esto?
“La IA no distingue entre un consejo, una ruta o una receta” — explica Rayid Ghani, profesor de la Universidad Carnegie Mellon. “Solo genera palabras. Lo que dice suena creíble, pero no siempre es verdad.”
La IA, como ChatGPT, conecta palabras y frases basándose en estadísticas. A veces funciona perfecto. Otras, como dicen los expertos, “alucina” y crea contenido totalmente inventado. El problema es que el usuario no siempre puede distinguirlo de la realidad.
Cuando la IA distorsiona la realidad
El problema no solo está en los textos. Algunos videos en redes sociales muestran atracciones totalmente generadas por IA, como un teleférico inexistente en Malasia que turistas intentaron encontrar sin éxito.
Mientras tanto, YouTube y Netflix han “mejorado” contenidos antiguos con IA, modificando ropa, peinados y rasgos faciales de personas reales sin su consentimiento. Los límites entre la realidad y el “mundo soñado por la IA” se vuelven cada vez más difusos.
El costo de las experiencias falsas y el valor del viaje auténtico
Para el psicoterapeuta Javier Labourt, el alma del viaje está en los encuentros auténticos con personas, lugares y culturas. Cuando la inteligencia artificial distorsiona la información previa, creamos una imagen falsa antes de partir.
“Viajar es una oportunidad única para conocer otras culturas, lo que ayuda a desarrollar empatía y apertura” — dice Labourt. “Pero si la IA te engaña desde casa, imaginas un lugar que ni siquiera existe.”
¿Cómo usar bien la IA para planear viajes?
Los expertos coinciden: no se trata de prohibir, sino de usarla con conciencia.
Estos consejos te ayudarán:
- Sé específico en tus preguntas y no te quedes con una sola respuesta.
- Verifica toda información en fuentes confiables: mapas, sitios oficiales y reseñas.
- Usa la IA como inspiración, no como la única verdad.
El secreto de un buen viaje: mente abierta y actitud flexible
Recuerda: ningún viaje es perfecto. Habrá cosas que salgan diferentes. Pero eso no significa que no pueda estar lleno de experiencias; a veces, lo memorable es justamente que no todo salió según el plan.
“No te quedes atrapado en la decepción” — aconseja Labourt. “Pregúntate: si ya estás ahí, ¿cómo puedes sacar provecho de la situación? Sigue siendo un viaje especial.”











