Una de las mejores cosas del otoño es poder sacar por fin nuestros abrigos favoritos. Las prendas de transición son como el as bajo la manga de la temporada: no demasiado calientes, pero capaces de darle vida a cualquier look. Además, hay tantas tendencias emocionantes para elegir que será casi imposible decidirse por solo una. Te cuento qué hace especial a cada abrigo y cómo llevarlo para lucir increíble.
Gabardina: el clásico
La gabardina es esa pieza que no puede faltar en otoño. Sencilla, elegante y capaz de transformar tu outfit en un instante. Este año, además del beige y negro básicos, atrévete con colores intensos como burdeos, verde musgo o azul claro. Una gabardina queda perfecta con jeans y zapatillas, pero si la combinas con falda o vestido, parecerás salida de una calle parisina.
Chaquetas cortas con cremallera y cuello
Estas chaquetas traen un aire de los años 90, pero con un toque moderno. Su corte corto queda genial con pantalones de tiro alto o faldas, y el cuello les da un toque retro chic. Puedes elegir entre cuero atrevido, lona deportiva o tejidos más elegantes, lo importante es que el estilo sea juvenil y divertido. Son el héroe diario perfecto: ideales para ir al trabajo, tardes de café o una cita casual por la noche.
Chaqueta vaquera reinventada
La chaqueta vaquera es casi un básico, pero ahora llega en nuevas versiones. El corte oversize es cómodo y relajado, y los colores, estampados y diseños especiales la hacen única. Si hasta ahora solo usabas el clásico azul, es hora de probar otras opciones. Combina genial con vestidos para un look romántico y atrevido, o levanta el combo más simple de vaqueros y camiseta.
Chaquetas de cuero en tonos profundos
La chaqueta de cuero negra es un clásico eterno, pero este año vale la pena probar tonos más ricos y profundos. El marrón chocolate, burdeos o verde oscuro son más suaves y femeninos, y combinan de maravilla con los colores otoñales. Este abrigo es perfecto si quieres un toque rebelde sin perder la elegancia. Por ejemplo, una chaqueta burdeos queda genial con un jersey crema y pantalones beige, o con un vestido negro para un look sofisticado.
Chaquetas estilo workwear con grandes bolsillos
El estilo cargo arrasa también en abrigos. Las chaquetas workwear se definen por sus grandes bolsillos, que no solo son tendencia sino súper prácticos (sí, por fin no tendrás que rebuscar en el bolso por cada cosa). Estas chaquetas lucen mejor en corte oversize, y con jeans y zapatillas crean un look muy cool. Combínalas con minifalda y botas de agua para un toque campestre inglés. Si te gustan los outfits minimalistas pero con actitud, este abrigo será tu favorito.
Chaquetas de pelo sintético con estampado animal
Este estilo es para quienes aman las piezas llamativas y divertidas. El pelo sintético con estampados de leopardo, tigre o el muy trendy estampado de vaca, alegran hasta los días más grises. Levantan un look simple de vaqueros y camiseta, pero también funcionan con prendas más elegantes. Además, son súper suaves y cálidas, perfectas para los días fríos.
Chaquetas de cuero desgastado con cuello
El estilo western vuelve con fuerza, y las chaquetas de cuero desgastado son su mejor representante. Una versión con cuello es a la vez rebelde y chic, ideal para quienes no quieren un look cowboy completo pero sí incorporar ese estilo en su día a día. Con falda y botas altas es muy femenino, y con jeans y zapatillas, súper relajado. Este abrigo aporta estilo incluso con prendas muy simples debajo.
Abrigos largos de tejido
El abrigo largo de tejido es la máxima expresión de elegancia. En versión entallada es femenino y realza la figura, mientras que el oversize es moderno y relajado; ambos son opciones perfectas. Un abrigo con cinturón resalta la cintura, mantiene el calor y aporta confianza. Los tonos neutros como beige, gris o negro son atemporales, pero si te animas, elige un color vibrante. Es una inversión que te acompañará años y elevará cualquier outfit.











