Cuando llega el momento de la gran colada del fin de semana, siempre me tienta la idea de meter las toallas en la lavadora junto con la ropa. ¿Qué podría salir mal? Al fin y al cabo, todo se limpia en el tambor, ¿no? Pues la respuesta es un poco más compleja.
Los profesionales de la limpieza y expertos en lavado coinciden: aunque técnicamente se pueden lavar juntos, no es la mejor opción en ningún sentido.
Texturas y necesidades diferentes
Las toallas suelen estar hechas de un material más grueso y resistente —generalmente algodón— diseñado para absorber y durar. Esto significa que cuando lavas una gran carga de toallas, el tambor de la lavadora se llena de tejidos pesados y densos. En cambio, la ropa puede estar hecha de tejidos más delicados que se dañan fácilmente al mezclarse con telas más gruesas.
Los expertos advierten que lavar toallas y ropa juntas aumenta la fricción, lo que puede dañar las prendas más delicadas, como los leggings con elastano o camisetas ligeras.

Pelusas y microfibras por todas partes
Las toallas, especialmente cuando son nuevas, tienden a soltar pelusa. Esto significa que las microfibras se desprenden y se adhieren fácilmente a otras prendas, sobre todo a pantalones y camisetas oscuras. Esto no solo afecta la apariencia, sino que también acelera el desgaste de la ropa.
Si lavas toallas y las fibras de algodón se pegan a la ropa oscura, estas prendas perderán su aspecto fresco y «nuevo» mucho más rápido.
Necesidades de limpieza distintas
Las toallas suelen estar más sucias porque acumulan humedad, aceites corporales, restos de exfoliantes y otras impurezas. Por eso, se recomienda lavarlas a temperaturas más altas o con ciclos más largos e intensos. En cambio, la mayoría de la ropa está hecha de tejidos más delicados y menos sucios, por lo que requiere ciclos suaves y temperaturas más bajas.
Si lavas ambos juntos, uno recibirá un tratamiento demasiado fuerte y el otro demasiado suave, por lo que ninguno quedará tan limpio ni durará tanto como debería.

¿Cuándo se puede lavar todo junto?
Si tienes prisa o poca ropa para lavar, puedes lavar toallas y ropa juntos de vez en cuando, siempre que tengas en cuenta algunos detalles. Asegúrate de que los colores y materiales sean similares, por ejemplo, solo toallas y ropa de algodón, y que sean todas claras o todas oscuras.
Procura lavar las toallas con prendas grandes y resistentes, como jeans, y evita sobrecargar el tambor.
Aun así, es fundamental prestar atención a los ajustes de lavado: separa la ropa por color y peso, no sobrecargues la lavadora y elige un ciclo que no sea demasiado agresivo.
La solución práctica y a largo plazo
La mayoría de los expertos en lavado coinciden en que es mejor lavar las toallas por separado de la ropa. No solo por higiene, sino también para prolongar la vida útil de ambas.
Si te aseguras de lavar toallas y ropa por separado, usando el ciclo adecuado para cada una, no solo obtendrás un resultado más limpio, sino que tus prendas y toallas durarán más y podrás disfrutarlas en su mejor estado por más tiempo.











