Parece inofensivo, pero puede causar un gran problema
En casa, muchas cosas parecen funcionar bien un momento y al siguiente nos demuestran lo contrario. Reader’s Digest destacó que el fregadero de la cocina es un buen ejemplo. Lo damos por sentado, pero puede sorprendernos para mal, especialmente si cae poso de café en él.
“El poso de café es como arena mojada”, dijo Chuck Pound, fontanero de Frontdoor, a Reader’s Digest. Añadió que sus partículas: “no se disuelven y se pegan fácilmente. También pueden atrapar otros restos de comida”.
Esto puede crear un efecto bola de nieve, es decir, provocar un atasco enorme cuando se mezcla con otros restos.

Cómo evitar problemas
Para evitar atascos, Pound recomienda tirar la mayor cantidad posible de poso de café a la basura antes de enjuagar la cafetera. Una pequeña cantidad que quede en la taza no es problema. Si por accidente cae mucho poso en el desagüe, no suele ser grave, pero es fundamental dejar correr agua corriente.
El verdadero problema es que el poso de café suele acabar en el fregadero. Sin desmontar las tuberías no se sabe cuánto queda, y puede ser bastante. Esto puede ralentizar el drenaje o provocar malos olores, e incluso problemas mayores en la fontanería, explica Pound.
Evita también estos residuos en el fregadero
Solo deben ir al desagüe las partículas pequeñas que se desprenden al lavar los platos. Una buena regla es: si puedes cogerlo con los dedos, tíralo a la basura, no al fregadero. Además del poso de café, presta atención a estos residuos:
- Verduras con mucha fibra como apio, espárragos y tallos de col rizada
- Cáscaras de verduras
- Cáscaras de cebolla
- Grasa
- Arroz
- Cáscaras de huevo
- Huesos de pollo
- Frutos secos
- Pasta
- Cereales
- Avena
- Harina
Si evitas que todos estos residuos lleguen al fregadero y mantienes el área limpia, tu fregadero puede funcionar sin problemas hasta 10 años, según el experto. Ante cualquier problema, revisa primero el manual o la garantía.
Pound dice que muchas veces podemos solucionar pequeños problemas nosotros mismos. Pero si no quieres arriesgarte o tienes un atasco serio, lo mejor es llamar a un fontanero, preferiblemente con garantía. Si no, busca uno con buenas referencias y valoraciones, porque la elección del profesional es clave para arreglar bien el problema.











