Enero es oficialmente, según las estadísticas, el mes del divorcio. Justo en diciembre pasado me enteré de que una amiga estaba preparando su divorcio y este año ya presentaron la demanda. Los expertos dicen que esta tendencia es común y que el inicio del año suele ir acompañado de divorcios. Pero, ¿por qué?
Al final del año estamos tan ocupados que no tenemos tiempo ni ganas de atender nuestras emociones, lo cual es triste considerando el verdadero sentido de las fiestas. Hay mucho movimiento, pero el ambiente festivo que usamos como máscara oculta lo que sentimos en lo profundo. Parece que muchos esperan en silencio las fiestas, quizás con la esperanza de que ocurra un milagro navideño y todo cambie, o simplemente no quieren alterar el ritmo. Sin embargo, las fiestas inevitablemente sacan a la luz tensiones ocultas que a menudo terminan en discusiones y revelan lo que intentamos reprimir. Según los expertos, hay 3 razones principales para los divorcios en enero:
No queremos arruinar las fiestas
Pocos eligen divorciarse durante la Navidad, en parte para no arruinar el ambiente festivo y en parte para que la Navidad no se convierta en un aniversario doloroso de separación o divorcio en el futuro. Muchos prefieren pasar una última Navidad juntos, incluso si es infeliz, para que el futuro sea más pacífico y mejor. Pero cuando llega enero, quienes inician el divorcio se liberan de esa presión y ya no ocultan sus planes.

La tensión llega a su límite
A veces, a pesar de los planes, en Navidad se expresa el deseo de divorciarse, pero los abogados de divorcio no trabajan durante las fiestas. La temporada navideña suele ser estresante y llena de tensión. El estrés y las expectativas afectan negativamente tanto la Navidad como la relación de pareja. Pasar tiempo juntos y la cercanía obligada no siempre traen felicidad. Las imágenes idealizadas de las fiestas solo aumentan la ansiedad de muchas personas.
Irónicamente, para muchos es precisamente la sagrada Navidad la que acelera la decisión de divorciarse, no solo por lo ocurrido antes, sino porque las familias pasan inevitablemente más tiempo juntas.
Tomamos decisiones financieras
Podríamos debatir si es ético, pero muchos esperan para tomar decisiones financieras importantes relacionadas con el divorcio. Esperan el bono de fin de año de su pareja para que forme parte del patrimonio común y así poder beneficiarse, incluso después del divorcio.
Los abogados dicen que las facturas después de las fiestas y la calma tras la locura de compras suelen traer importantes revelaciones financieras para muchos.
Esto añade una carga más y genera estrés: los créditos para regalos y las facturas pendientes pueden ser muy abrumadores y presionar la relación. En el nuevo año, muchos intentan evitar responsabilidades antes de que las deudas los ahoguen. Qué tan exitoso sea esto depende de los abogados de divorcio.











