La puerta principal
Una de las señales más claras es que si tu puerta es vieja y no de seguridad, será mucho más fácil entrar. Los ladrones siempre buscan la forma más rápida y sencilla, así que si tu puerta no es segura o la dejas abierta seguido, tarde o temprano podrían desaparecer cosas de tu casa. Si puedes, cámbiala por una nueva, de una sola pieza de madera o metal.
Tu basura
Muchos no lo piensan, pero la basura puede dar pistas a los ladrones. Por ejemplo, si compraste un televisor o consola nueva y no escondes bien la caja o la pones junto al contenedor, estás mostrando qué objetos de valor tienes en casa. Lo mejor es romper las cajas en pedazos pequeños antes de tirarlas.
La calle
Donde hay buena iluminación pública y vecinos alrededor, es menos probable que te roben. Pero en terrenos con poca luz o sin casas en todos los lados, el riesgo de robos es mayor. Por eso, instalar una alarma, luces con sensor de movimiento y una cerca segura puede marcar la diferencia.

Tu coche
A menudo es más fácil forzar un coche que entrar a la casa, pero dejar documentos visibles dentro que revelen dónde vives es un error. Nunca guardes papeles así en el auto y lleva contigo todos tus objetos de valor, aunque solo salgas cinco minutos.
Las ventanas
Si no pueden entrar por la puerta, intentarán por la ventana, al menos eso hacen los ladrones. Por eso es clave cerrarlas cuando no estás atento. También puedes instalar una alarma que detecte movimientos cerca de las aberturas.
Tus vecinos
Es bueno llevarse bien con quienes viven cerca, porque pueden ayudarte a prevenir robos. Si te vas, pídeles que vigilen tu casa y haz lo mismo por ellos. A veces, el vecino más entrometido es quien evita problemas al llamar a la policía al notar personas sospechosas.
Tus fotos en redes sociales
Si tus perfiles son públicos, los ladrones pueden ver cuándo te vas y aprovechar para actuar. Limita tu lista de amigos y elimina a quienes no conoces bien. Las fotos de vacaciones déjalas para después de regresar.
Tu jardín
Tu jardín puede delatarte. Si está lleno de arbustos y árboles, facilita que entren sin ser vistos. Pero si está bien cuidado, muestra que prestas atención a los detalles, lo que dificulta el robo. Podrías podar los setos, aunque eso te acerque un poco a los vecinos.
Tu manilla y cerradura
Los ladrones pueden entrar y salir en unos 10 minutos si tu cerradura es débil. Pero si les toma más de un minuto forzarla, buscarán otro objetivo. Lo ideal es elegir las cerraduras más seguras, incluso en las puertas traseras.

Las luces exteriores
Puede que no lo creas, pero las luces de exterior ayudan a prevenir robos. Si por la noche hay luz alrededor de tu casa, es menos probable que entren, porque es más fácil sorprender al ladrón.
Tu buzón
Si no lo vacías con frecuencia, puede indicar que no estás en casa, convirtiéndote en un blanco fácil. Mantén tu buzón limpio para evitarlo.
Tu perro
Un estudio con 86 ladrones condenados encontró que si el ladrido de tu perro suena a uno grande, los ladrones ni lo intentan. Lo mismo pasa con perros que ladran y alertan al vecindario si alguien extraño se acerca. Hoy hay dispositivos que imitan ladridos, pero también basta con poner un cartel de “Rottweiler en casa”, aunque no tengas perro.











