Seguro conoces la historia del joven Narciso, que al verse reflejado en el agua de un lago se enamoró de su propia imagen. Nunca había visto algo tan hermoso. Empezó a hablar consigo mismo, creyendo que su amor le respondía. Como era un amor imposible, su anhelo fue tan intenso que se transformó en una flor.
No todos son así
Es natural tener un poco de narcisismo sano, porque todos deseamos ser reconocidos, amados y recibir atención. En el mundo actual, con las redes sociales, esto se intensifica. Mostramos con orgullo lo que valoramos: nuestras cosas, logros y viajes.
Pero eso no significa que seamos narcisistas; a veces solo nuestra autoestima es débil y buscamos validación externa.
¿Por qué se desarrolla?
Para entenderlo, hay que remontarse a la infancia y analizar el ambiente familiar y cómo fueron tratados por sus padres. Un niño que no recibe suficiente amor, atención y cuidado probablemente se quede estancado en su desarrollo emocional. Para sentirse mejor, crea un mundo de fantasía y una falsa identidad donde es el mejor, el más querido y especial. Así se protege.
De adulto, sigue este patrón: condiciona el amor, explota a otros y manipula para mantener esa imagen perfecta que ha creado, donde es impecable, genial y único. Los demás están por debajo de él. La empatía le es desconocida. En el trabajo, este patrón puede llevarlo a altos cargos. Tristemente, lo mismo ocurre en sus relaciones de pareja.

¿Cómo saber si tu pareja es narcisista?
Al inicio, es atento, amable y parece sacado de un sueño. Tiene una personalidad única y encantadora. Pero luego cambia: te limita, no puedes salir a donde quieras ni hacer ciertas amistades. En cambio, él puede hacer lo que quiera y no puedes cuestionarlo.
Cuando hay una pelea, siempre es tu culpa, tú tienes que pedir perdón y reconciliarte, y si él quiere, te perdona con gran generosidad.
Empieza a minar tu autoestima. Convence incluso a tus seres queridos de que tú tienes problemas mentales, que eres tú quien está mal. Si eres una persona insegura y entregada, acabarás creyendo que el problema eres solo tú y harás todo para complacerlo. Tu personalidad se transforma para servirle. Puedes vivir así años, pero si no recibe tu atención y cuidado, simplemente te desecha y sigue adelante.
Ten cuidado a quién etiquetas como narcisista. Si sospechas que tu pareja podría serlo, no lo enfrentes solo: busca ayuda profesional.











