Sobre tus hombros
Las bufandas grandes tienen la ventaja de que solo las lanzas sobre tus hombros y el conjunto sigue siendo súper estiloso. ¡Esta opción queda genial especialmente con abrigos de tela!
Solo necesitas un cinturón
Para quienes no aman lo clásico: elige una bufanda grande tipo manta, anúdala al cuello y sujétala a la cintura con un cinturón, ¡mejor si es debajo del abrigo!
¡Haz un nudo!
También puedes anudar la bufanda en el cuello para no pasar frío y combinarla perfecto con abrigos más finos.
El clásico anudado
Un clásico eterno que nunca pasa de moda: combina con todo, desde abrigos acolchados hasta gabardinas, y se hace en segundos.
Un nuevo favorito
La ventaja del cuello tubular es que solo te lo pones y listo, además aporta un toque fresco a tus looks diarios.
Saca la seda
La bufanda de seda es ideal para días soleados de otoño, pues aporta un look elegante y sofisticado, aunque no es la más cálida. Lo mejor es anudarla simplemente al cuello y ¡listo para salir!
¡Dóblala!
Una idea elegante para quienes sienten frío: combinar dos bufandas no solo abriga, ¡también se ve genial!
No olvides el cuello circular
El cuello circular es el hermano más discreto del cuello tubular y suele ser menos abrigador porque protege menos el cuello. Pero para días otoñales más cálidos es una opción con mucho estilo.











