El brunch dejó de ser hace tiempo un simple desayuno tardío. Hoy es un plan, un ritual y hasta una forma de expresarte. Hay quien se aferra a los sabores de siempre y quien no para de probar las últimas tendencias, pero existe un enfoque mucho más curioso: tu manera de elegir podría tener que ver con el mes en el que naciste.
MaKayla McRae, astróloga de la revista Parade, sostiene que los rasgos de personalidad ligados a cada mes de nacimiento también pueden asomar en algo tan cotidiano como lo que pedimos en un brunch.
Enero: el clásico que nunca falla, unos huevos benedictinos
Quienes nacen en enero suelen sentirse atraídos por las opciones fiables y sin artificios. En sintonía con la energía seria y concentrada de pleno invierno, su brunch ideal son unos huevos benedictinos bien ejecutados, con patatas crujientes y un café intenso al lado.
No se trata de presumir, sino de disfrutar con calma y sin sobresaltos: ese tipo de brunch en el que el tiempo parece detenerse.
Febrero: un latte original y sorpresas de temporada
A las personas de febrero rara vez les bastan los sabores de siempre. Su mente abierta, sensible y creativa las lleva a elegir algo distinto.
Un latte de lavanda, un smoothie bowl o un capricho de temporada poco habitual no son para ellas solo comida o bebida, sino una experiencia: siempre buscan ese detalle especial y novedoso.
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Marzo: tortitas esponjosas y café frío
En la elección de marzo se encuentran la calma y la nostalgia. Les gustan los platos que reconfortan y, a la vez, resultan ligeros.
Unas tortitas con fruta fresca y un café frío al lado son su combinación perfecta, sobre todo en una mañana tranquila y sin prisas.
Abril: tacos de desayuno con un toque picante
La energía de abril es atrevida y llena de impulso. Quienes nacen este mes suelen buscar sabores intensos y combinaciones que sorprenden.
Unos tacos de desayuno picantes, o un plato de brunch con carácter, les van como anillo al dedo. Y, casi siempre, son ellos los que convencen a toda la mesa de pedir una ración extra.
Mayo: tostada de aguacate y elegancia sin esfuerzo
A las personas de mayo les encantan los brunches estéticos pero naturales. En ellas conviven la energía estable y terrenal de Tauro con la curiosidad de Géminis.
Por eso su elección suele ser una mezcla de tostada de aguacate, bollería fresca y alguna bebida especial: un poco de todo, pero siempre de calidad.
Junio: café sin fin y conversaciones que no terminan
Para quienes nacen en junio, el brunch es más una experiencia social que una simple comida. Disfrutan quedándose un buen rato en la mesa, charlando, riendo y rellenando la taza una y otra vez.
En realidad, lo de menos es la comida —que, por cierto, les cuesta bastante decidir—. Lo que importa es el momento, y cuanto más se alargue, mejor.
Julio: gofres con un ambiente cálido y hogareño
Las personas de julio buscan una atmósfera íntima y emotiva. Para ellas, el brunch es perfecto cuando transmite calidez y sensación de hogar.
Un gofre recién hecho, bollería tierna y música suave de fondo crean justo el ambiente en el que se sienten plenamente a gusto.
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Agosto: huevos benedictinos con salmón
A los de agosto les gusta que se fijen en ellos, pero no de forma superficial, sino con estilo. Esa necesidad de calidad y de presencia también se nota en lo que eligen para el brunch.
Unos huevos benedictinos con salmón, acompañados de un café frío especial o de un cóctel de brunch, son su elección ideal.
Septiembre: una tortilla francesa perfecta
Quienes nacen en septiembre son maestros del detalle. No buscan excesos, sino bases bien hechas y ejecutadas con precisión.
Una tortilla francesa impecable, con bollería fresca y un ambiente de cafetería tranquilo, es para ellos el brunch perfecto.
Octubre: desayunos con estilo y sin prisa
Las personas de octubre aprecian los entornos estéticos pero naturales. No les interesa tanto llamar la atención como el equilibrio y la armonía.
En su caso no hay un plato o una bebida concretos en el centro. Un brunch largo y cómodo, con buenas bebidas y mucha calma, es para ellas la definición de la perfección.
Noviembre: unos chilaquiles con carácter
A los de noviembre no les asustan los sabores intensos. Les gustan los platos potentes y especiados, con algún giro inesperado.
Unos chilaquiles, o cualquier otro plato de brunch picante y con personalidad, encajan a la perfección con su energía apasionada.
Diciembre: tortitas, tostadas francesas y mucha compañía
Para los de diciembre, el brunch es un acontecimiento social. Les van los desayunos alegres, largos y llenos de conversación.
Tortitas o tostadas francesas, café infinito y buenos amigos alrededor: esa es su combinación ideal.
El brunch como historia personal
Según MaKayla McRae, cada mes lleva consigo una energía distinta que puede asomar en nuestras decisiones del día a día, también en lo que elegimos durante un brunch.
Creas o no en la astrología, o la tomes simplemente como una inspiración divertida, hay algo seguro: un brunch es mejor cuando habla de ti y cada bocado te hace feliz.
¿En qué se basa esta guía de brunch por mes de nacimiento?
Se inspira en las ideas de la astróloga MaKayla McRae, que relaciona los rasgos de personalidad asociados a cada mes con nuestras decisiones cotidianas, incluido lo que pedimos en un brunch.
¿Hay que creer en la astrología para disfrutarla?
No. Puedes tomártela como una inspiración divertida. Lo importante es que el brunch te represente y que cada bocado te dé placer.
¿Y si mi plato favorito no coincide con mi mes?
No pasa nada: son sugerencias pensadas como juego, no reglas. El mejor brunch siempre es el que más te apetece a ti.
¿Por qué se dice que el brunch es más que una comida?
Porque para muchas personas es un plan, un ritual e incluso una forma de expresarse, sobre todo cuando se comparte sin prisa y en buena compañía.











