Con la ayuda de expertos de Southern Living, descubrimos que guardar ciertos alimentos y objetos en recipientes de plástico puede afectar sabores y olores, e incluso poner en riesgo nuestra salud. Te contamos cuáles son y las mejores alternativas para que elijas con conciencia.
1. Carnes crudas

“Sinceramente, no me parece seguro guardar carnes crudas en plástico por el riesgo de contaminación cruzada”, advierte Aaron Taub, líder de My Professional Organizer en Dallas. Lo ideal es usar recipientes de vidrio herméticos, ya que las cajas con tapas flojas o abiertas pueden gotear, lo que es peligroso con carnes crudas.
2. Salsas de tomate y currys

¿Tienes alguna caja de plástico que siempre queda con manchas naranjas? No es casualidad. “El ácido de las salsas de tomate puede dañar el plástico a largo plazo, causando manchas y olores”, explica Grace Vallo, bloguera gastronómica de Tastefully Grace. Becky Hardin, fundadora de The Cookie Rookie, añade: “Los alimentos ácidos pueden reaccionar químicamente con el plástico y liberar sustancias dañinas.”
3. Ajo, cebolla, ciertos quesos y hierbas frescas

No los guardes en plástico si no quieres que tu nevera huela mal semanas después. Hardin dice que los alimentos con olores fuertes, como cebolla, ajo y ciertos quesos, pueden traspasar el plástico y dejar su aroma impregnado. Esto no solo es desagradable, sino que puede arruinar el sabor y olor de otros alimentos almacenados.
Con las hierbas frescas el problema es otro. Vallo comenta: “Las cajas de plástico no permiten una buena ventilación, por lo que las hierbas se marchitan rápido y pierden sabor”.
4. Frutas

¿Bayas, aguacate, cítricos? Evita guardarlos en plástico. “Soy gran consumidor de frutas y noté que las bayas y el aguacate se echan a perder más rápido en plástico que en vidrio”, comparte Taub. Vallo añade: “La falta de ventilación puede hacer que las frutas se enmohezcan, se ablanden o incluso se vuelvan babosas”.
5. Comidas calientes

Una regla básica: nunca guardes sopas o guisos calientes en plástico. “El calor puede hacer que el plástico libere sustancias dañinas”, advierte Hardin. “Es mejor esperar a que la comida se enfríe antes de guardarla en plástico.”
6. Comidas grasosas y aceitosas

¿Lasaña, guisos o cualquier plato con mucha grasa? Mejor no en plástico. “Los alimentos grasos pueden degradar el plástico y contaminar la comida almacenada”, explica Hardin. “Platos con alto contenido graso, como la lasaña, tienden a absorber químicos del plástico.”
7. Libros

¿Guardas libros en una caja grande de plástico? No es buena idea. “En el sur veo que muchos clientes almacenan libros en plástico en el garaje”, cuenta Taub, y añade: “La humedad atrapada puede deformar las páginas o causar moho.”
8. Artículos de cuero

Chaquetas, bolsos, botas de cuero tampoco aman el plástico. “Puedes guardarlos en plástico solo si está en un lugar fresco y seco”, recomienda Taub. “Si hay humedad, el cuero puede enmohecerse o agrietarse. Siempre sugiero usar bolsitas de gel de sílice.”
9. Fotos

¿Recuerdos queridos o fotos familiares? No arriesgues. “El plástico puede atrapar calor y humedad, dañando las fotos. Pueden pegarse o perder color”, advierte Taub. “Lo mejor es usar cajas diseñadas especialmente para fotos.”
10. Velas

“Las velas pueden guardarse en plástico si están en un lugar fresco y seco”, dice Taub. “Pero si el recipiente recibe sol o calor, la cera puede ablandarse o derretirse. Me ha pasado y dañó las velas.”
¿Cuál es la mejor opción en lugar de plástico?

Los expertos coinciden: el vidrio es la mejor opción. “Es seguro para la mayoría de los alimentos, no reacciona, no se mancha y funciona bien con frío y calor”, destaca Vallo. Otra gran alternativa son las bolsas de silicona: ecológicas, reutilizables y fáciles de limpiar.
En resumen, si quieres cuidar el sabor de tus alimentos, la condición de tus objetos y tu salud, tal vez sea hora de buscar opciones distintas al plástico. Un poco de conciencia también ayuda a cuidar nuestro planeta.











