¿Tu cobertizo está tan lleno que ya no sabes qué hay ni dónde? Puede que hayas guardado cosas que no deberían estar ahí. ¿Quieres saber cuáles? Southern Living, con ayuda de organizadores profesionales, investigó qué es mejor guardar en otro lugar.
El cobertizo parece perfecto para guardar todo tipo de cosas: suele haber espacio, no estorba, y si no necesitas algo de inmediato, parece un buen sitio para dejarlo un tiempo. Pero la mayoría no están calefaccionados, no son libres de humedad, y son fácilmente accesibles para pequeños intrusos como ratones e insectos.
“El cobertizo es para cosas que realmente usas afuera: herramientas de jardín, decoraciones exteriores o las luces navideñas para el exterior”, explica Perri Kersh, fundadora de Neat Freak™ Professional Organizing.
Veamos entonces qué no deberías guardar nunca en el cobertizo.
1. Ropa y textiles
La ropa fuera de temporada, ropa de cama vieja o los manteles de la abuela no deberían estar en el cobertizo. La humedad puede causar moho y los roedores o insectos pueden anidar en ellos.
“Si tienen valor sentimental, guárdalos en un lugar seco, fresco y limpio dentro de casa”, recomienda Rachel Gitzen, organizadora de Rah and Co.
2. Alimentos
Aunque el despensa esté llena, no guardes alimentos no perecederos ni comida para mascotas en el cobertizo. Los cambios de temperatura pueden dañar las latas, el calor puede estropear la comida y las plagas detectan el alimento rápidamente. Lo mismo aplica para la comida de pájaros: guárdala dentro, en un recipiente bien cerrado.

3. Documentos importantes
Documentos, contratos, facturas, recuerdos: guardarlos en el cobertizo los expone al clima y a posibles robos.
“Además, no es práctico. ¿Quién quiere ir a un cobertizo pequeño y polvoriento para buscar álbumes de fotos?” se pregunta Stephanie Worinkeng, organizadora profesional.
4. Libros
Por sorprendente que parezca, los libros son muy sensibles a la humedad. Las páginas pueden pegarse, aparecer moho o incluso insectos pueden anidar entre ellas. Si son importantes para ti, guárdalos dentro de casa.
5. Juguetes
Quizás quieras guardar los juguetes que ya no usas para la próxima generación, pero si los dejas en el cobertizo, pueden dañarse fácilmente. El plástico se vuelve quebradizo y los muñecos o peluches pueden sufrir moho o ser atacados por roedores.
6. Aparatos electrónicos
¿Viejo portátil, reproductor de DVD, alargador? ¡No! A los ratones les encantan los cables y pueden hacer destrozos en el cobertizo. Si no los usas, mejor dónalos. ¡Alguien más puede aprovecharlos!

7. Contenedores y cajas de plástico vacíos
“Ya me servirá para algo” — ¿te suena? Los contenedores que no usas solo ocupan espacio. Si no los has usado en años, es hora de decirles adiós. Y las cajas de cartón ni las guardes: ¡atraen insectos! Mejor opta por cajas de plástico transparentes y con cierre, son más prácticas y fáciles de mantener limpias.
8. Accesorios de verano
Protector solar, pelota de playa, colchón inflable, sillas plegables de tela: es tentador tirarlos al cobertizo al final del verano, pero así acortas su vida útil. El calor, la humedad y los insectos pueden dañarlos.
9. Pinturas
En el patio trasero de muchas casas acumulan latas de pintura sin usar, generalmente en mal estado.
“El calor casi siempre arruina la pintura”, dice Mysti Byrnes, organizadora.
Si no necesitas una pintura, mejor dónala o deséchala responsablemente.

10. Restos de bricolaje
¿El dueño anterior dejó medio cercado, algunas baldosas sobrantes y tres cajas de fragmentos de tejas? Si no encajan en ningún proyecto y no tienes un plan concreto, no vale la pena guardarlos. Recuerda: el cobertizo no es un almacén, es un espacio funcional.
+ Consejo: ¡Reorganiza el cobertizo por temporadas!
La limpieza de otoño es perfecta para pensar qué necesitas realmente y qué guardas por costumbre. Un cobertizo ordenado no solo es práctico, sino que también te da una sensación de libertad.











