Si trabajas desde casa, es clave mantener la productividad y evitar que el tiempo se escape entre series o mirando el móvil.
Una buena vista ayuda mucho, así que si puedes, coloca tu escritorio frente a una ventana.
Ordenado y minimalista
Trabajar desde casa elimina el estrés del transporte, las prisas en la pausa para comer y los roces con compañeros menos agradables.
En cuanto a la decoración, mejor mantener solo lo esencial sobre el escritorio para que nada te distraiga.
Patrones para estimular la vista
Evitar objetos pequeños y decoraciones innecesarias no significa que el espacio de trabajo tenga que ser aburrido.
Los patrones visten el ambiente sin ocupar espacio.
Usa fondos con diseños que despierten tu creatividad.
Diferenciado con color
Si no tienes una habitación dedicada, usa pintura para delimitar visualmente tu espacio de trabajo.
El negro es elegante, los tonos azules y verdes calman, y los colores cálidos y vivos como el amarillo te llenan de energía.
Pequeños rincones
Para una oficina basta con un espacio para tu portátil y una silla cómoda.
Ten en cuenta que cualquier rincón pequeño, un hueco o un espacio bajo la escalera puede convertirse en tu zona de trabajo con un poco de creatividad.
Escritorio plegable
Si no usas tu escritorio todos los días o no quieres que te recuerde solo al trabajo, elige uno plegable para ahorrar espacio.
Al terminar la jornada, con un solo movimiento puedes guardar todo y liberar el espacio.
Oficina en la cocina
¿Quién dijo que la cocina solo sirve para cocinar?
Una mesa de comedor o la encimera pueden ser tu espacio de trabajo.
Como la cocina suele ser un lugar luminoso y acogedor, aprovéchala para tu home office y así no tendrás que alejarte mucho para tomar un café.
Como parte de la estantería
Ver libros inspira porque cada uno guarda conocimiento, así que son un fondo perfecto para tu trabajo.
Integra tu oficina en casa como parte de la estantería para que encaje con elegancia en tu espacio.
En un rincón del dormitorio como tocador
Nos gusta separar el trabajo del descanso, y no queremos ver nuestro espacio de trabajo desde la cama. Pero un tocador en el dormitorio puede convertirse fácilmente en escritorio durante el día.
Por la noche, guarda los papeles y el portátil, saca tus productos de belleza y vuelve a ser un tocador.
Escondido en un armario
¿No tienes espacio para un escritorio en casa?
No te preocupes, un armario puede ser el lugar perfecto para un espacio de trabajo funcional y es ideal si quieres ocultar tu oficina al terminar la jornada.