Si viajas mucho, los sets organizadores para maletas y bolsas facilitan mucho la vida: desempacar es más rápido y todo tiene su lugar. En casa funciona distinto, pero la idea es la misma: consigue o crea organizadores y cajas de varios tamaños para usar desde los cajones hasta la cocina y el baño.
Estos organizadores son ideales para ropa de temporada, como bufandas, gorros o prendas de verano dobladas en un pequeño contenedor para encontrar todo fácilmente. Si tienes estantes, unas bonitas cestas o cajas pueden ocultar esos pequeños objetos que hacen que el espacio se vea desordenado.
Menos es más
El espacio pequeño invita a elegir bien qué necesitas y qué ocupa lugar sin sentido. Si quieres ordenar tu armario antes de la primavera, piensa en cuánta ropa usas realmente y qué te hace falta.
La calidad vale más que la cantidad: un accesorio de buena calidad puede reemplazar varios similares. Prioriza la funcionalidad y la versatilidad para ahorrar espacio y también dinero a largo plazo.
Aprovecha el espacio vertical
Aunque tus armarios estén llenos, las paredes verticales ofrecen espacio valioso para almacenamiento. En la cocina, colgar soportes para tazas o cucharones es práctico y decorativo. Un soporte magnético para cuchillos también ayuda, y puedes colgar paños y guantes para liberar espacio en los armarios. En el baño, ganchos para toallas, manoplas o cestas tejidas son geniales para guardar papel o juguetes.
Reinventa los espacios de almacenamiento que ya tienes
Quizás no usas el espacio bajo tu cama o tienes cajones que con un poco de organización liberan mucho lugar. Bajo la cama puedes guardar juegos de mesa, textiles o decoraciones que no usas. En el baño, los cajones pueden guardar ropa interior si no tienes otro lugar. Con creatividad, todo puede tener su lugar y función. También es útil aprovechar la parte trasera de las puertas con ganchos para toallas, batas o tu secador y plancha de pelo.