El calor ha llegado y, si alguna vez has dormido en la planta de arriba en pleno verano, sabes exactamente de qué hablamos. El aire caliente sube, el sol calienta el tejado todo el día y, al llegar la noche, en el dormitorio se acumula un bochorno que hace casi imposible conciliar el sueño.
Si no tienes aire acondicionado, o prefieres no tenerlo encendido todo el día porque la factura de la luz acaba pasando factura, hay pequeños hábitos que marcan una gran diferencia. Hemos reunido las cinco soluciones más eficaces.
Baja las persianas
La solución más sencilla y, a la vez, una de las más eficaces: bloquear la luz del sol. Sorprende cuánta gente pasa por alto este paso, cuando la diferencia se nota de verdad.
Las ventanas orientadas al sur y al oeste son las más problemáticas, ya que dejan entrar la mayor parte del calor a lo largo del día, sobre todo desde el mediodía hasta primera hora de la tarde. Si tienes persianas, contraventanas o cortinas opacas, mantenlas bajadas durante el día, aunque la habitación quede más oscura. Ese pequeño sacrificio de luz ayuda mucho más en la temperatura de lo que molesta. Y si de momento no tienes ninguna de estas opciones, una manta gruesa también sirve como solución temporal.
El ventilador sí, el extractor del baño no
Si tienes un ventilador de techo, enciéndelo y comprueba que en verano gire en el sentido de las agujas del reloj: así empuja el aire hacia abajo y crea una agradable sensación de frescor.
Lo que resulta menos evidente es lo siguiente: no dejes el extractor del baño funcionando sin necesidad. El extractor saca el aire de la vivienda y genera una presión baja que atrae el aire caliente del exterior, es decir, justo el efecto contrario al que buscas. Después de la ducha es útil unos minutos, pero luego apágalo.
Ventanas abiertas por la mañana, cerradas durante el día
Vale la pena dejar entrar el aire fresco de la mañana: abre las ventanas temprano y ventila la casa mientras la temperatura exterior todavía es baja. El error suele llegar cuando se nos olvida cerrar antes de que apriete el calor, algo que normalmente ocurre entre las nueve y las diez de la mañana.
Si las ventanas se quedan abiertas, el calor no solo entra en el aire, sino también en las paredes y los muebles, que luego lo irradian durante todo el día.
Y estos son mucho más difíciles y lentos de enfriar que el aire, así que conviene cerrar la casa a tiempo.
El truco del ventilador con la toalla congelada
Si tienes un ventilador, puedes probar un truco casero sorprendentemente eficaz. Mete unas toallas húmedas en el congelador y luego colócalas sobre la rejilla trasera del ventilador mientras está en marcha.
El aire caliente que atraviesa la tela helada llega notablemente más fresco por el lado de la habitación. Y si no quieres repetirlo cada hora, coloca detrás una garrafa de agua congelada: dura más tiempo y consigue un efecto parecido. Cuando se anuncie una semana especialmente calurosa, merece la pena congelar unas cuantas por adelantado.
No uses electrodomésticos que generan calor en las horas más calurosas
El horno, la placa de cocina y la secadora también desprenden bastante calor, algo que el aire nota de inmediato. En una habitación pequeña de la planta superior, este efecto se hace sentir especialmente rápido.
Durante el mediodía y las primeras horas de la tarde conviene evitarlos y programar la cocina y la colada para la mañana o la noche, cuando la temperatura exterior también da un respiro. Así no solo reduces el calor en las horas críticas, sino que además ahorras energía.
Y si esto te da una buena excusa para pedir la comida a domicilio en los días más calurosos, nadie va a juzgarte.
¿Por qué la planta de arriba se calienta más que el resto de la casa?
Porque el aire caliente sube y, además, el sol calienta el tejado durante todo el día. Por eso el calor tiende a acumularse en las habitaciones superiores, sobre todo por la noche.
¿Es mejor tener las ventanas abiertas o cerradas en verano?
Depende de la hora. Conviene abrirlas temprano por la mañana, mientras fuera está fresco, y cerrarlas antes de que apriete el calor, normalmente entre las nueve y las diez.
¿En qué sentido debe girar el ventilador de techo en verano?
En el sentido de las agujas del reloj, porque así empuja el aire hacia abajo y crea una sensación de frescor en la habitación.
¿De verdad funciona el truco de la toalla congelada?
Sí. El aire que atraviesa la tela helada llega más fresco a la habitación. Para que dure más, puedes colocar detrás del ventilador una garrafa de agua congelada.











