Así como cambian las tendencias en ropa y peinados, también evolucionan los colores que usamos en casa. Los expertos en decoración coinciden en que hay tonos de pared que antes fueron populares y modernos, pero hoy se sienten anticuados, aburridos o incluso agobiantes. Si llevas años viendo los mismos colores en las paredes de tu hogar, quizás sea momento de darle un aire fresco.
Aquí tienes 5 colores de pared que los creadores de tendencias creen que ya es hora de cambiar:
Marrón oscuro
Este tono profundo y terroso fue símbolo de calidez y confort, especialmente a principios de los 2000. Se usaba mucho en salones, dormitorios o cocinas, combinado con beige y cremas. Hoy, el marrón oscuro puede resultar demasiado pesado y sombrío, sobre todo en espacios pequeños o con poca luz.
¿Qué elegir en su lugar?
Los diseñadores recomiendan tonos más claros y cercanos a la tierra, como arena, taupe cálido o terracota suave. Mantienen esa sensación natural y acogedora, pero con un aire más fresco y ligero.
Gris demasiado claro
Aunque el gris dominó los interiores modernos por mucho tiempo, muchos expertos creen que ya pasó de moda, especialmente los tonos claros y fríos que pueden hacer que un espacio se sienta frío y monótono, sobre todo sin luz natural.
¿Qué elegir en su lugar?
Los tonos neutros más cálidos, como crema, beige suave o blanco roto, crean un ambiente más acogedor y amable sin perder la elegancia minimalista.
Azul hielo invernal
Los tonos azul claro y helados fueron populares en baños y dormitorios por su sensación de calma y limpieza. El problema es que a menudo resultan fríos y sin vida, especialmente combinados con blanco o gris.
¿Qué elegir en su lugar?
Ahora los diseñadores prefieren azules más profundos y saturados, como el azul marino o tonos polvorientos, así como azules con matices verdes que transmiten calidez y armonía.
Beige amarillento (builder beige)
Este tono fue como un “color por defecto” en casas nuevas a principios del milenio. El problema es que es demasiado neutro, suele resultar aburrido y no combina bien ni con accesorios fríos ni cálidos. El “builder beige” se ha convertido casi en sinónimo de interiores impersonales.
¿Qué elegir en su lugar?
Tonos más claros, neutros pero modernos, como el greige, marfil o suaves matices rosados, ofrecen un look más fresco y estiloso sin perder su versatilidad.
Rojo vibrante
Las paredes rojas, especialmente en tonos borgoña o rojo oscuro, fueron símbolo de pasión, elegancia y riqueza, sobre todo en comedores o salones formales. Hoy, muchos los ven demasiado dominantes, agresivos o sombríos. Además, son difíciles de combinar y suelen hacer que el espacio parezca más pequeño.
¿Qué elegir en su lugar?
Los diseñadores prefieren tonos más suaves como terracota, óxido o rosa intenso, que son cálidos y con carácter, pero no dominan la habitación.











