Fregar con regularidad es una parte esencial de la limpieza del hogar, pero sorprende la cantidad de mitos sobre qué productos son adecuados y cuáles no para limpiar el suelo. Las “soluciones” bien intencionadas pero mal elegidas pueden dejar el suelo opaco, resbaladizo o incluso dañarlo permanentemente.
Recientemente, Southern Living consultó a varios expertos que coinciden en que no solo importa qué ponemos en el agua de fregar, sino también qué evitamos. Estos cinco productos son comunes en muchos hogares, pero no se recomiendan para limpiar suelos, especialmente de forma habitual.
1. Detergente para platos – espuma excesiva y difícil de aclarar
Muchos usan el detergente para platos como limpiador universal, pero no es la mejor opción para suelos. Está formulado para eliminar grasas y restos de comida, por lo que genera mucha espuma.
Esta espuma a menudo no se aclara por completo y deja una capa invisible ligeramente pegajosa en la superficie. Esto no solo puede ser un riesgo de resbalones, sino que también atrae polvo y suciedad, haciendo que el suelo parezca sucio más rápido.

2. Exceso de limpiador – un error común
Más no siempre es mejor al limpiar suelos. Si añades más producto del recomendado, puede quedar una capa residual en el suelo que:
- deja marcas o un acabado opaco,
- se siente pegajoso al tacto,
- y en algunos revestimientos, vuelve el suelo resbaladizo.
Con fregonas a vapor es especialmente importante seguir las instrucciones del fabricante. Estos aparatos limpian con calor y vapor, y en muchos casos no se recomienda añadir químicos, ya que pueden dañar tanto el equipo como el acabado del suelo.

3. Lejía – especialmente peligrosa al mezclarla
La lejía es conocida por su potente efecto desinfectante, pero no siempre es necesaria para limpiar suelos. Usarla regularmente puede:
- decolorar el suelo,
- debilitar las juntas,
- y dañar la capa protectora o el barniz.
Es crucial no mezclar la lejía con otros productos. Combinada con amoníaco o ácidos puede generar gases tóxicos peligrosos para la salud.
Los expertos coinciden en que la desinfección tiene su momento, pero para el fregado diario no se necesitan químicos tan fuertes.
4. Aceites esenciales – buen aroma, pero no limpiadores
Los aceites esenciales naturales son atractivos para muchos, pero su poder de limpieza en suelos es mínimo o nulo. Al añadirlos al agua de fregar:
- pueden dejar una fina capa resbaladiza,
- atrapar polvo y suciedad,
- y en sprays para fregar, obstruir las boquillas.
Aunque su aroma es refrescante, dejan una capa innecesaria que a largo plazo perjudica el suelo.

5. Vinagre – no es una solución universal
El vinagre es un limpiador natural popular, pero su acidez no es adecuada para todos los tipos de suelo. Evita usarlo en:
- suelos de madera y laminados,
- mármol y granito,
- piedra caliza y otras piedras naturales.
Usar vinagre con frecuencia puede opacar la superficie, dañar la capa protectora y algunos fabricantes anulan la garantía si detectan limpieza con vinagre.
¿Cómo fregar de forma segura?
Los expertos coinciden en que para mejores resultados debes:
- usar siempre el limpiador adecuado para tu tipo de suelo,
- seguir las instrucciones de dosificación,
- evitar mezclas caseras y experimentos,
- y recordar que la limpieza regular y suave vale más que las limpiezas profundas ocasionales.
El suelo es una de las superficies más grandes de tu hogar, y cuidarlo bien hará que luzca hermoso por muchos años.











