El clima frío y seco del invierno afecta no solo la salud de la piel, sino también la textura y duración del maquillaje. Muchas veces, nuestra rutina de maquillaje que funciona perfecto en verano, no da el mismo resultado en los meses más fríos del año.
1. Usar base seca
La piel seca tiende a deshidratarse aún más en invierno, por eso hidratar bien antes del maquillaje es clave. Las bases pesadas y espesas pueden asentarse en las líneas finas, resaltando signos de envejecimiento. Opta por bases ligeras y con efecto hidratante que mantengan la piel flexible y fresca.
2. Maquillaje de ojos oscuro
Los tonos oscuros en sombras y delineadores pueden dar un aspecto duro y serio, especialmente si tienes piel clara. Prefiere tonos suaves y naturales para un look más fresco y juvenil. Evita el negro intenso y apuesta por colores cálidos.
3. Coloretes brillantes
Los coloretes muy brillantes iluminan, pero también pueden destacar imperfecciones y arrugas. Elige tonos mate y con acabado natural para resaltar tus pómulos sin llamar la atención sobre detalles que prefieres disimular.
4. Labiales oscuros
Los labiales oscuros pueden ser muy llamativos, pero a veces hacen que el rostro se vea más pesado, sobre todo con piel clara. Además, pueden marcar las líneas de los labios o la piel seca. Prueba tonos más claros con acabado satinado para un efecto fresco y juvenil.
5. Cejas descuidadas
La forma y color de las cejas impactan mucho en la expresión del rostro. Cejas demasiado oscuras o marcadas pueden añadir años. Usa un lápiz para cejas ligeramente teñido que aporte equilibrio sin verse artificial.
Un consejo clave: siempre hidrata tu piel, sin importar la estación, porque es la base para un maquillaje impecable todo el año.











