Cuando pensamos en bacterias, lo primero que nos viene a la mente suele ser el baño, especialmente la tapa del inodoro. Pero nuestros objetos diarios, esos que siempre tenemos a mano o cerca, pueden albergar una cantidad de bacterias que ni imaginarías. Aquí te contamos sobre cinco objetos comunes que pueden tener más bacterias que la tapa del inodoro.
Tabla de cortar de cocina
La cocina es el corazón del hogar, pero pocos saben que las tablas de cortar pueden ser un caldo de cultivo para bacterias. Las de madera absorben la humedad, creando un ambiente perfecto para microbios. Los restos de carne cruda y verduras aumentan aún más el riesgo.
Para mantenerlas seguras, límpialas bien después de cada uso y desinféctalas de vez en cuando. También es buena idea usar tablas separadas para carnes y verduras.
Teléfono móvil

Pasamos más tiempo con nuestros teléfonos que con cualquier otro objeto, así que no es sorpresa que estén llenos de bacterias. Estudios muestran que la pantalla puede tener hasta 10 veces más bacterias que la tapa promedio de un inodoro.
Aunque sorprenda, muchas veces olvidamos limpiarlos. Por eso, límpialos con una toallita desinfectante todos los días para reducir riesgos.
Cartera
Los billetes y monedas que guardamos en la cartera pasan por muchas manos y superficies, muchas de ellas cargadas de bacterias. Esto es especialmente cierto para el papel moneda, que absorbe fácilmente suciedad y gérmenes.
Es recomendable limpiar la cartera regularmente y tener cuidado al manejar efectivo; lavarse las manos después es clave para mantenernos sanos.
Control remoto
Los controles remotos, especialmente en lugares públicos o en hogares con varias personas, pueden ser focos importantes de bacterias. Al ser tocados por muchas personas de diferentes ambientes, pueden representar un riesgo potencial.
Desinféctalos de vez en cuando; una simple toallita con limpiador puede hacer maravillas para mantenerlos limpios.
Volante del coche
El interior del coche suele pasarse por alto en cuanto a limpieza, especialmente el volante, que tocamos muchas veces al día. Después de nuestras actividades diarias, nuestras manos llevan bacterias que se acumulan en esta superficie.
Al igual que con el móvil, es bueno desinfectar el volante regularmente, sobre todo en épocas frías, cuando las bacterias sobreviven mejor en espacios cerrados.
Para cuidar la limpieza de nuestro hogar y entorno, presta atención a estos objetos que parecen inofensivos pero pueden ser refugios de bacterias. Limpiarlos y desinfectarlos con frecuencia es un paso sencillo para proteger tu salud.











