¿Das vueltas en la cama sin poder pegar ojo? Antes de recurrir a las pastillas, mira lo que tienes en la cocina. Algunos alimentos ayudan de forma totalmente natural a calmar la mente, relajar el cuerpo y preparar al organismo para un sueño profundo.
No son remedios mágicos, pero sí pequeños aliados que, tomados por la noche, pueden marcar la diferencia entre despertar agotado o hacerlo lleno de energía. Estos son los siete que deberías tener a mano.
Almendras: el relajante natural
Las almendras no solo son un tentempié delicioso: contienen triptófano y magnesio, dos aliados del buen descanso. Estas sustancias ayudan a relajar los músculos y a reducir el nivel de estrés, algo especialmente útil cuando lo que te quita el sueño es la tensión acumulada del día.
Además, el magnesio desempeña un papel clave en el funcionamiento del sistema nervioso y favorece los ciclos naturales del sueño. Por eso, un puñado de almendras por la noche puede ser una excelente opción para una noche tranquila.
Infusión de manzanilla: la bebida de la calma
La manzanilla es conocida desde hace siglos por sus efectos relajantes. Los antioxidantes que contiene, como la apigenina, actúan sobre los receptores del cerebro para favorecer la somnolencia y un sueño reparador. La apigenina resulta especialmente eficaz para reducir los trastornos del sueño, así que también es una buena aliada contra el estrés diario.
Tomar una taza caliente de manzanilla antes de acostarte ayuda a los procesos de relajación del cuerpo y calma la mente poco a poco.
Plátano: la fruta amiga del sueño
El plátano es rico en potasio y magnesio, dos minerales con un conocido efecto relajante. Además, contiene triptófano, que favorece la producción de serotonina, la hormona implicada en la síntesis de melatonina, la que regula nuestro descanso.
Un plátano antes de dormir es una forma rápida y saludable de favorecer el descanso, y su dulzor natural incluso calma esas ganas de picar algo dulce a última hora.
Si te interesa cuidar tus horas de descanso, quizá también te apetezca descubrir qué hábitos nocturnos sabotean tu sueño sin que lo sepas.
Avena: la gran estrella del picoteo nocturno
La avena es una opción ideal si te apetece comer algo saciante pero saludable antes de dormir. Su alto contenido en fibra ralentiza la digestión, lo que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre durante la noche.
Además, las vitaminas del grupo B y los minerales que contiene la avena, como el hierro y el magnesio, pueden contribuir a aumentar los niveles de serotonina, que influye directamente en la calidad del sueño.
Semillas de chía
Las semillas de chía no solo son muy nutritivas, sino también ricas en ácidos grasos omega-3, que ayudan a la regeneración de las células nerviosas y favorecen el bienestar psicológico. Por si fuera poco, el triptófano y el magnesio que contienen colaboran en la regulación del sueño.
Unas cucharadas de chía mezcladas con miel o añadidas a un batido de frutas garantizan una noche ligera tras la que el sueño llega enseguida.
Pan integral: no solo para el desayuno
El pan suele ser uno de los alimentos "prohibidos" por la noche, pero su versión integral es una fuente rica de carbohidratos de digestión lenta que estabilizan los niveles de insulina durante la noche. Y mantener la insulina estable juega un papel importante en la calidad del sueño.
Prueba a tomar un poco de pan integral antes de acostarte junto a una fuente de proteína, como pavo o queso fresco, que ayudan a que el triptófano se asimile mejor en el organismo.
Leche: el somnífero de toda la vida
¿Quién no recuerda esas noches de la infancia en las que un vaso de leche templada ayudaba a caer rendido? La leche contiene triptófano, así que estimula de forma natural la producción de melatonina, una de las hormonas clave del descanso.
Tomar leche por la noche es una manera tan nostálgica como eficaz de favorecer un sueño tranquilo, sobre todo si le añades una pizca de canela, que también tiene un efecto relajante.
¿Qué alimentos ayudan a dormir mejor?
Según este artículo, las almendras, la manzanilla, el plátano, la avena, las semillas de chía, el pan integral y la leche favorecen el descanso gracias a nutrientes como el triptófano, el magnesio y la melatonina.
¿Por qué el triptófano ayuda a conciliar el sueño?
El triptófano favorece la producción de serotonina, que a su vez interviene en la síntesis de melatonina, la hormona que regula el sueño. Por eso los alimentos ricos en triptófano ayudan a dormir mejor.
¿Es buena idea tomar un vaso de leche antes de dormir?
Sí. La leche contiene triptófano y estimula de forma natural la producción de melatonina. Añadirle una pizca de canela puede reforzar su efecto relajante.
¿Puedo comer pan por la noche sin problema?
El pan integral es una buena opción, ya que aporta carbohidratos de digestión lenta que estabilizan los niveles de insulina durante la noche. Combinarlo con una fuente de proteína ayuda a asimilar mejor el triptófano.











