Los estantes abiertos son una decoración increíble: hacen que el espacio se sienta más ligero que los armarios cerrados y aportan estilo a la cocina. Pero ojo, requieren compromiso. Necesitan orden constante, limpieza del polvo y una selección consciente. Para evitar que se vean desordenados o saturados, guarda estos objetos en lugares cerrados.
Objetos demasiado pesados
Los estantes flotantes lucen mejor con decoraciones ligeras. Los objetos pesados —como decoraciones voluminosas o montones de libros— pueden hacer que el conjunto se vea visualmente “cargado” y hasta ser un riesgo, especialmente si hay niños o mascotas. Opta por decoraciones más livianas y naturales, como un pequeño ramo de flores secas.
Chucherías demasiado pequeñas
En el otro extremo, juntar muchos objetos pequeños genera ruido visual. En lugar de miniaturas y adornos diminutos, elige piezas más grandes y con forma para que el estante luzca ordenado y pensado. Hoy en día hay decoraciones de papel y papel maché ideales para estantes.
Decoraciones sin significado
Todos tenemos en casa objetos que no nos gustan realmente, pero que simplemente dejamos en algún lugar. Estos no son para estantes abiertos. Solo pon ahí lo que amas, lo que es bonito o lo que transmite buena energía. El resto puede ir a una caja cerrada o regalarse.
Aparatos de cocina grandes y poco atractivos
La batidora, el picador o la amasadora pueden usarse mucho, pero es mejor guardarlos fuera de la vista. Los estantes abiertos no son un trastero. Mejor exhibe algunos platos bonitos, una fuente elegante o una tabla de cortar que toda una colección de electrodomésticos.
Alimentos en su envase original
Si tienes estantes abiertos en la despensa o cocina, evita colocar cajas de colores, con letras o de tamaños variados. Se ve mucho más ordenado y estético si trasladas los ingredientes a frascos o recipientes uniformes, y además facilita encontrar lo que buscas.
Medicamentos y maquillaje
Aunque estén a mano, las cajas de medicamentos y los frascos de maquillaje pueden hacer que el estante se vea desordenado en segundos. Mejor guárdalos en un armario cerrado o en una cesta, y deja afuera solo las piezas bonitas, incluso decorativas.
Vasos de cristal frágiles
Las copas de champán y vino pueden lucir espectaculares, pero los estantes abiertos acumulan polvo y un movimiento descuidado puede hacer que se caigan. Si te gusta tenerlas a la vista, opta por una vitrina con puertas de vidrio para que sigan siendo decorativas y estén protegidas.
Platos y ollas pesadas
Los platos, cuencos y ollas estarían al alcance en el estante, pero suelen hacer que el conjunto se vea saturado. Además, la capacidad de carga de los estantes flotantes no es infinita. Para un toque decorativo en la cocina, cuelga algunas piezas de cobre o cucharas de madera; crean un ambiente mucho más acogedor.











