Tu dormitorio es el espacio más íntimo de la casa, y también el más sensible. Según el Feng Shui, es el lugar donde el cuerpo y la mente se regeneran cada noche, por eso reacciona con especial intensidad a todo lo que rompe la calma.
El problema es que muchos de los objetos que perturban ese equilibrio nos parecen completamente normales. Estos son los seis que, según esta filosofía milenaria, deberías replantearte cuanto antes.
El espejo frente a la cama
Es una de las enseñanzas más conocidas del Feng Shui: el espejo nunca debería quedar frente a la cama. La tradición dice que el espejo duplica la energía y puede perturbar el descanso, porque el subconsciente percibe de forma continua los reflejos y el movimiento.
Si no puedes cambiarlo de sitio, hay una solución sencilla: cúbrelo por la noche con una tela bonita.
Objetos relacionados con el trabajo
El portátil, un escritorio o incluso una pila de papeles en el dormitorio te recuerdan constantemente lo que tienes pendiente. Para el Feng Shui, esto mezcla la energía del descanso con la del trabajo, y hace que al cerebro le cueste más entrar en modo relajación.
Lo ideal es sacar las herramientas de trabajo a otra habitación. Y si no puedes, al menos guárdalas en un armario cerrado durante la noche.
Ciertas plantas de interior
Aunque las plantas suelen ser símbolo de vida y frescura, el Feng Shui considera que algunas variedades no encajan en el dormitorio, porque de noche liberan dióxido de carbono en lugar de oxígeno y pueden alterar la energía del aire.
En su lugar, es mejor elegir plantas de efecto relajante y poco activas, o prescindir por completo de la vegetación en esta estancia.
El dormitorio tiene un único propósito: que el cuerpo y la mente por fin puedan descansar. Cualquier otra energía no hace más que interferir en ese proceso.
Muebles con esquinas afiladas cerca de la cama
El Feng Shui prefiere las formas redondeadas, porque generan un flujo de energía más suave y armónico. Una esquina afilada apuntando directamente a la cama —la arista de un armario o de una estantería, por ejemplo— crea lo que se conoce como una «flecha envenenada», capaz de generar tensión en el ambiente.
Si no puedes mover el mueble, puedes suavizar su efecto colocando encima una tela suave o una manta.
Objetos viejos, gastados y cargados de recuerdos
Una cortina rota, la ropa de cama desgastada o un objeto que sobrevive de una relación anterior arrastran una energía que no encaja en un espacio pensado para renovarse. Según el Feng Shui, estas cosas te atan al pasado y dificultan avanzar, ya sea hacia un nuevo amor o simplemente hacia un sueño más tranquilo.
Dispositivos electrónicos junto a la cama
El televisor, el móvil o incluso un router encendido emiten una energía continua y de baja intensidad que puede perturbar el descanso. El Feng Shui recomienda mantener estos aparatos en otra habitación o, al menos, apagarlos por completo durante la noche.
Así, tu dormitorio podrá seguir siendo lo que realmente debe ser: una isla de silencio y calma.
¿Por qué el Feng Shui da tanta importancia al dormitorio?
Porque lo considera el espacio más personal de la casa, donde el cuerpo y la mente se regeneran. Por eso es especialmente sensible a todo lo que altera la calma y el flujo libre de la energía.
¿Qué hago si no puedo mover el espejo del dormitorio?
La solución más sencilla es cubrirlo durante la noche con una tela bonita, de modo que deje de reflejar el movimiento mientras duermes.
¿Puedo tener plantas en el dormitorio según el Feng Shui?
Sí, pero conviene elegir variedades de efecto relajante y poco activas. Algunas plantas liberan dióxido de carbono por la noche y pueden alterar la energía del aire, así que también es válido prescindir de ellas en esta habitación.
¿Por qué molestan los dispositivos electrónicos cerca de la cama?
Porque emiten una energía continua y de baja intensidad que puede perturbar el descanso. Lo ideal es dejarlos en otra habitación o apagarlos del todo por la noche.











