1. El contenido del cubo de basura
Empecemos por lo básico: ¡saca toda la basura! No dejes la bolsa dentro, ni aunque esté medio llena. Revisa que no haya líquidos derramados ni restos fuera de lugar, y si quieres asegurarte, limpia el cubo. Créeme, esos dos minutos extra valen la pena.
2. La basura reciclable tampoco puede quedarse
Sabemos que la basura reciclable no huele mal... al principio. Pero una lata vacía, una botella de salsa BBQ medio usada o restos de vino pueden empezar a oler mal en pocos días y atraer moscas. Mejor sácalos antes de irte.
3. Las flores cortadas
Son tan bonitas que quieres que duren hasta que regreses... pero la realidad es que se marchitan, pierden pétalos o sus tallos se vuelven viscosos y con algas en el agua caliente. Nada atractivo. Mejor regálalas a alguien y recupera el jarrón después.
4. Maquillaje viejo y productos de viaje
Si ya empacaste tu maquillaje y gel de ducha favoritos, revisa qué quedó en casa. ¿Realmente lo necesitas? Aprovecha para hacer limpieza: lo que no uses, fuera. Revisa también los productos de viaje que no has tocado en años.
5. Montones de papeles y folletos acumulados
Tu buzón puede estar manejable ahora, pero si no haces nada, se duplicará mientras no estás. Dedica unos minutos a reducir ese montón antes de salir; te alegrarás al volver.
6. Alimentos perecederos
Revisa la nevera y la despensa. Los alimentos frescos se echan a perder rápido y si aparece moho, también el olor. Las galletas abiertas pueden secarse o, peor aún, atraer insectos no deseados. Regala lo que puedas y cierra bien lo demás.
7. Trastos generales
Antes de salir, seguro revisas que no olvides nada. Aprovecha para notar lo que solo te molesta: ese traje de baño que nunca usas, la vela que no enciendes desde hace años, la taza de la oficina que no te gusta. Si no la quieres ahora, no la querrás al volver. ¿Para qué guardarla?
8. El montón de cacas de perro
Si tienes perro, seguro tienes un rincón en el jardín o junto a los cubos donde guardas las bolsas hasta que las sacan. Vacía ese lugar antes de irte, porque en pocos días ese pequeño montón se convierte en una bomba de olor que atrae moscas.











