Dicen que se nota cuando estamos desesperados y eso aleja, pero ¿qué se puede hacer al respecto?
El beso
Tenía muchas ganas y me gustaba mucho el chico. Cuando me acompañó a casa, decidí tomar la iniciativa y besarlo yo, sin esperar a que él lo hiciera. Sentí que me hundía cuando apartó la cabeza y me abrazó en cambio. Al día siguiente me escribió mucho, diciendo que notaba que llevaba tiempo sola, pero que para él ese ritmo era muy rápido, y me deseaba suerte en mi búsqueda. Ahí prometí nunca más mostrar que anhelo ternura. Nunca.
Lágrimas
Cuando estoy en un estado así (como ahora), que daría media vida por un poco de cariño, voy a una cita después de llorar bien. Veo por vigésima vez una de mis comedias románticas favoritas —al final siempre lloro— y después me siento aliviada. Me libero un poco y así me resulta más fácil conocer gente.
Músculos
Mi secreto es llegar agotada; antes voy a entrenar y me canso bien. Así mi cita no ve desesperación, solo cansancio.
La lección
Hace dos años que no tengo novia y casi me vuelvo loca por un toque femenino tierno. La chica era guapa y durante el paseo no pude evitar abrazarla por la cintura. Ella se tensó como si la hubieran electrocutado y yo tuve que soltarla y pedir disculpas con fuerza. Me dio vergüenza y desde entonces, por muy bien que me siente, no intento ningún contacto en la primera cita. No tengo una fórmula mágica, solo reprimo esos impulsos.
Masajeada
Antes voy a un masaje. (Soy mujer y no me refiero a un “final feliz”). Que te masajeen bien ayuda mucho cuando anhelas una mano que te acaricie.
Incómodo
Todas mis amigas tenían pareja, y yo llevaba tres años soltera, sin aventuras ni “amigos con beneficios”. No era tanto sexo, sino un poco de intimidad y cercanía lo que necesitaba. Por fin tuve una cita y al principio no me entusiasmó el chico, pero cuando me abrió la puerta del café y puso su mano suavemente en mi cintura para guiarme, me sentí tan bien que se me debilitaron las piernas. Al despedirnos me dio un beso cortés y yo ya esperaba la próxima cita para lanzarme a sus brazos. Al día siguiente me desperté con su mensaje, que abrí con el corazón latiendo fuerte. Decía que lo sentía, pero no sentía química entre nosotros. Fue un golpe tan duro que no he vuelto a salir con nadie desde entonces…
¿Alguna idea?
No lo sé, yo estoy en la misma situación. Alguien podría darme un buen consejo, porque la última vez el corazón me latía más fuerte solo por estrechar la mano del nuevo subdirector, que no es guapo, pero sí encantador…
Suave
Antes de la cita me acurruco con mi gato. Es suave, cálido y ronronea con cariño, me carga emocionalmente para no caer en los brazos del pobre e inocente chico en el primer minuto.
Sin tocar
Me esfuerzo por no tocar a la persona ni dejar la mirada fija en ella. Prefiero parecer reservada y fría que desesperada y hambrienta. Me ayuda mucho encontrarme antes con amigos a quienes puedo abrazar.
Simple
Como hombre, puedo sugerir una solución sencilla: antes de la cita, ver porno, satisfacerse y así ir tranquilo. Aunque las mujeres son más emocionales, creo que también les puede funcionar. Así liberas tensión, te calmas y no vas “vibrando” a la cita. A mí siempre me funciona.











