La batalla entre Eva y Lilith
La leyenda dice que Lilith fue la serpiente que tentó a Adán y Eva. Se cree que todas las mujeres llevan dentro las personalidades de Lilith y Eva, aunque una siempre domina. Mientras que una mujer tipo Eva disfruta verse como la protegida, frágil al lado del hombre, una tipo Lilith valora su independencia y la fuerza que se da a sí misma. Quizá por eso llaman tanto la atención a los hombres.
Quizás te preguntes con razón, ¿por qué entonces eligen a las “Evas”? La respuesta es sencilla. Con ellas no hay complicaciones ni dramas, y al lado de ellas los hombres se sienten verdaderamente masculinos. Aunque una Lilith también puede ofrecer esto, requiere mucho más esfuerzo y compromiso.
Cada tipo tiene sus sombras, por eso lo ideal sería que ambos rasgos se mezclaran en una sola personalidad.
Lo que distingue a las mujeres tipo Eva es que suelen crear un ambiente cálido y acogedor en su relación.
Se entregan con cuidado y profundidad a su amor. Por otro lado, su contraparte ofrece emoción y aventura, algo muy atractivo a largo plazo. Pero domar a una mujer tan libre es un gran desafío.
¿Cómo reconocer a cada tipo?
Las señales externas ya cuentan mucho sobre cuál tipo domina en una mujer. La mujer tipo Eva tiene un aspecto sobrio y femenino, no es llamativa ni ostentosa, pero sí guarda un misterio que atrae a los hombres.
Claro que una mujer tipo Lilith también tiene misterio, pero de otra forma. Su estilo puede ser sexy, extremo y siempre llamativo. Les encanta mostrar su feminidad y reciben con gusto las miradas y cumplidos. Adoran el rojo intenso, que suelen usar en ropa y maquillaje.
Puede que muchas mujeres las tilden de “fáciles”, pero no es cierto: no se entregan tan fácilmente.
Como dijimos, Lilith se fue porque no quería ser solo la compañera de Adán, sino una persona independiente y completa. Por eso las mujeres Lilith no son coquetas o provocativas para acostarse con cualquiera, sino porque esa es su personalidad auténtica, sin máscaras ni disfraces.

Las mujeres tipo Eva ven a las Lilith como rivales, porque para cualquier hombre es atractiva una mujer fuerte y sexy que se sostiene por sí misma. Pero solo un hombre emocionalmente fuerte puede estar a su lado, alguien que deje su ego a un lado y las trate como iguales.
Solemos juzgar a las mujeres que no encajan en el rol femenino que la sociedad espera, pero muchas veces ese juicio esconde un deseo profundo de libertad y autenticidad. Si te reconoces en el tipo dominante, intenta aceptarte en lugar de reprimirte.
Para las mujeres tipo Eva, la realización puede venir de ser madres y dedicarles la vida a su familia. Para una Lilith, la felicidad puede estar en encontrarse a sí misma y tomarse más tiempo para hallar al hombre que no tema su fuerza.











