Viajar puede ser agotador, y los vuelos largos aún más para el cuerpo. ¿Quién no ha deseado dormir bien durante esas horas en el aire? Dos azafatas compartieron con Southern Living sus mejores consejos para lograrlo.
Las azafatas tratan con todo tipo de pasajeros cada día, por eso saben bien qué se necesita para descansar a bordo. Saben cómo manejar la turbulencia, el ruido, la incomodidad y el cambio de horario, es decir, todos los obstáculos. Aquí te contamos sus trucos para dormir bien en el avión, ya sea en un vuelo nocturno largo o en uno más corto.
1. Viste para dormir
Katie Storck, azafata con diez años en Southwest Airlines, dice: “Una forma sencilla de dormir mejor en el avión es vestirse en capas. La temperatura puede variar mucho, así que una sudadera con capucha es ideal para ponértela si tienes frío o quitártela si tienes calor.”
Una sudadera grande o una estola pueden servir como manta o almohada, mientras que unos pantalones cómodos y calcetines ayudan a relajarte. También es práctico llevar zapatos fáciles de quitar para hacerlo discretamente durante el viaje.
2. Empaca con cabeza
Katie opina que las almohadas de viaje baratas no valen mucho. Mejor invierte en una de calidad que puedas usar en todos tus vuelos.
Cuando vuela como pasajera, se duerme fácilmente con auriculares y almohada para el cuello, sin que le duela el cuello por la postura incómoda. Su último descubrimiento es una máscara de ojos Bluetooth que bloquea perfectamente los estímulos externos para dormir.
Andrea Davis, azafata de Delta en Atlanta, recomienda la máscara de ojos con peso: “Esta máscara no solo bloquea la luz, sino que las bolitas con peso ayudan a dormir más rápido, especialmente cuando cambias de zona horaria.”
3. Bloquea el ruido
Katie dice: “Es clave poder bloquear los ruidos del avión. Siempre recomiendo poner música relajante con auriculares.”
Andrea usa tapones para los oídos como solución sencilla: “Las azafatas intentan reducir el ruido, pero los tapones siempre vienen bien si no lo logran.”
Con auriculares con cancelación de ruido y sonidos blancos o melodías para meditar, hasta la cabina más ruidosa puede convertirse en una zona tranquila para dormir.

4. Duerme con intención
En vuelos largos, es importante adaptar tu cuerpo al nuevo huso horario. “Si quieres descansar según la hora local, intenta mantenerte despierto hasta que sea de noche allí, aunque las primeras horas sean difíciles”, aconseja Katie.
Algunos usan melatonina o infusiones relajantes para ayudar a dormir, pero evita el alcohol y la cafeína, que pueden alterar el descanso.
5. Elige bien tu asiento
Katie recomienda asiento junto a la ventana: “Así puedes recostarte en el costado del avión y te molestarán menos los demás pasajeros.”
Si eres bajito, apoyar las piernas sobre el equipaje de mano reduce la hinchazón; si eres alto, opta por un asiento junto a la salida de emergencia o pared que ofrece más espacio para las piernas.
Si no logras sentarte en esos lugares, busca apoyar bien el cuello para descansar cómodo. Katie sugiere cubrir el cinturón de seguridad con una manta para no preocuparte si te despiertan para abrocharlo.
6. Crea un ritual para dormir
Para Katie, una rutina calmada y constante en el avión ayuda a indicarle al cuerpo que es hora de descansar.
Puede ser ponerse una máscara de ojos, escuchar un podcast relajante, beber un vaso de agua o una infusión. Atenuar las luces y bajar la mesa también ayudan a relajarse.
“Cuanto más cómodo te sientas, más fácil será quedarte dormido”, concluye Katie.
La próxima vez que vueles, recuerda estos consejos de profesionales. Así tu viaje será más placentero y llegarás fresco y descansado a tu destino.











