Es frustrante querer darte un momento de mimo y que al final todo termine en una experiencia incómoda. Los endorfinas que deberían mejorar tu ánimo quedan opacadas por el dolor que muchas sienten tras masturbarse. Así, la felicidad y el placer se esfuman, dejando en su lugar calambres que afectan negativamente todo el momento.
A veces la causa es clara, pero otras puede ser algo que ni imaginas. Para manejar bien los calambres y detectar el problema desde el principio, es clave saber qué los provoca. Aquí te contamos las razones más comunes detrás de esos calambres recurrentes.
Tu suelo pélvico está demasiado tenso
El suelo pélvico se extiende desde el hueso púbico hasta el coxis, abarcando desde tus caderas hasta el abdomen y la espalda. Es una zona amplia, ¿verdad? Estos músculos son esenciales para una vida sexual saludable, ya que sostienen los órganos internos y ayudan en funciones como el control de la orina y las evacuaciones.
Como cualquier músculo, el suelo pélvico puede tensarse. Si no logra relajarse, puedes sentir dolor durante las relaciones sexuales o la masturbación. Un suelo pélvico hiperactivo no solo puede causar dolor, sino también molestias en caderas y espalda baja, dificultad y dolor al orinar. Para mejorar, prueba ejercicios específicos en casa y considera visitar a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico que te ayude a relajarlo.

No limpias bien tus juguetes sexuales
Si olvidas limpiar tus juguetes sexuales entre usos o no lo haces correctamente, puedes experimentar calambres y dolor en la zona baja del abdomen. ¿Por qué? Porque los juguetes sucios pueden introducir bacterias que alteran el equilibrio natural de tu vagina, causando infecciones como candidiasis o vaginosis bacteriana. Esto puede provocar irritación, dolor durante el sexo y calambres molestos.
Siempre limpia bien tus juguetes con jabón suave sin fragancia y agua tibia, o con productos específicos para ello.
Estimulación intensa, calambres intensos
¿Subiste la vibración al máximo? No te preocupes, pero mantente alerta. Si sientes hormigueo y calambres después de usar el vibrador, puede ser una reacción temporal a la estimulación fuerte. No suele causar daños duraderos, pero si sabes que es la causa, baja un poco la intensidad y el ritmo.

Usas poco lubricante
Los expertos dicen que usar poco lubricante o no usarlo puede causar calambres después de masturbarse. Esto genera fricción incómoda y dolor, incluso pequeñas lesiones que inflaman los tejidos vaginales y provocan esos molestos calambres.
Estos síntomas pueden durar hasta que las heridas sanen, pero puedes aliviar el dolor con compresas frías y analgésicos. Si también disfrutas del placer anal, ten cuidado de no ser demasiado brusca y usa suficiente lubricante para evitar daños en la mucosa, que podrían causar fisuras anales o incluso hemorroides.
La clave: más lubricante y un juguete del tamaño adecuado para ti, que no irrite ni cause más problemas. Para tratarlo en casa, hay muchas opciones como cremas sin receta, baños de asiento relajantes y una buena ingesta de fibra y líquidos.
Condiciones médicas
Algunas condiciones pueden causar calambres vaginales y abdominales después de masturbarse, como quistes ováricos, fibromas uterinos, endometriosis o cicatrices postparto. Todas estas pueden contribuir a dolores en la pelvis, incluyendo molestias tras la masturbación.
El tipo de dolor varía según la condición y puede venir acompañado de otros síntomas. Estas enfermedades se diagnostican con análisis de sangre y exámenes ginecológicos, y el tratamiento comienza una vez que se identifica el problema exacto.











