Bien Logo

El rascacielos que nadie puede habitar: la historia del "edificio alto" de Pécs

J. Anna5 min de lectura
Compartir:
En este artículo

Hay un edificio en Hungría que lleva medio siglo vacío y, aun así, jamás ha dejado de despertar fascinación. Se alza en el centro de Pécs, tiene 25 plantas y en su día apareció en el Libro Guinness de los Récords como el edificio deshabitado más alto de Europa Central.

Lo llaman simplemente el magasház, el "edificio alto". Y su historia es la de un gigante de hormigón que prometía futuro y acabó convertido en un símbolo de todo lo que salió mal.

Cómo empezó todo

La construcción arrancó en 1974 de la mano de la constructora provincial de Baranya. El proyecto era ambicioso: 25 plantas, 250 viviendas, 4 ascensores y 4 escaleras. En total, 80 metros de altura y unos 18.500 metros cuadrados de superficie.

El edificio se inauguró en 1976. Pero la ilusión duró poco. En 1989, apenas trece años después, se descubrió que la estructura era peligrosa para quienes vivían en ella.

El ayuntamiento intentó rehabilitarlo, sin demasiado éxito. Sobre el papel llegó a figurar como residencia de estudiantes y como centro administrativo. Nacieron decenas de planes para darle un uso, pero todos terminaban igual: el edificio volvía al ayuntamiento, vacío e inservible.

¿Por qué se volvió tan peligroso?

La clave está en cómo se construyó. El edificio se levantó con elementos prefabricados unidos mediante un sistema de postensado. El problema fue el material usado para sellar las juntas: contenía un compuesto que, con el tiempo, debilitó los elementos de tensión.

El deterioro llegó a ser tan grave que en 1989 hubo que desalojar las 250 viviendas. En 2003, el ayuntamiento gastó cerca de un millón de euros en reforzar la estructura y luego vendió el edificio. Todo fue en vano.

Si te interesan este tipo de edificios abandonados con historia, este caso es uno de los más extraordinarios que existen en Europa.

Una casa que solo daba problemas

El que era uno de los símbolos de Pécs se convirtió también en munición para las peleas políticas. Y quizá por eso, durante años, no pasó absolutamente nada. Nadie lo rehabilitó. Devolverle una vida útil exigiría cifras astronómicas.

Con el tiempo, las puertas y ventanas que quedaban, junto con los escombros, hicieron peligroso incluso acercarse al edificio durante una tormenta. La situación empeoró cuando la valla que lo rodeaba quedó dañada e incompleta.

El ayuntamiento llegó a multar al propietario de turno. Al final, la casa solo generaba dolores de cabeza, así que volvió a manos municipales. Otra vez.

El edificio que quedó a su suerte

Durante décadas no vivió allí nadie. Y sin embargo, el edificio nunca estuvo del todo vacío. A su alrededor crecieron leyendas e historias, y esas 25 plantas terminaron convertidas en el símbolo de una época pasada.

Los jóvenes también lo descubrieron. Un edificio casi sin vigilancia, con posibilidades irresistibles para quien busca emociones fuertes.

Ni más ni menos que fiestas en la azotea, algo tremendamente peligroso por los huecos de los ascensores y la ausencia de barandillas. Aun así, el magasház se ha convertido con los años en un lugar de culto para muchos.

La única salida posible

Como rehabilitarlo no sale rentable, todo apunta a lo inevitable: hay que demolerlo. El coste de la demolición y la retirada de escombros podría alcanzar los tres millones de euros.

Muchos protestan contra el derribo de distintas formas, sobre todo en redes sociales. Mientras tanto, la demolición ya ha comenzado: en las plantas inferiores se han retirado las puertas y ventanas que representaban un peligro.

Hoy el edificio pertenece a una promotora inmobiliaria que ha tenido que pagar varias multas al ayuntamiento por el riesgo que supone. Y la demolición no es sencilla: al estar en pleno centro de la ciudad, cada paso debe darse con muchísimo cuidado.

Una cosa es segura. El día en que caiga el último bloque del magasház, no solo Pécs, sino todo el país, perderá algo. El edificio es el emblema de una época extinta y del fracaso de esa época y de su política.

Es como un niño abandonado cuyo destino sus padres solo saben discutir, sin llegar nunca a una buena decisión. Puede que esta casa no tenga un valor real, ni genere beneficios. Pero tiene historia. Tiene alma. Porque entre sus muros no quedaron atrapadas solo distintas épocas, sino también fragmentos de vidas y recuerdos de personas reales.

¿Por qué el edificio de Pécs entró en el Libro Guinness?

Porque fue reconocido como el edificio deshabitado más alto de Europa Central. Con sus 25 plantas y 80 metros de altura, lleva vacío desde 1989.

¿Por qué se desalojó el "magasház"?

El material usado para sellar las juntas contenía un compuesto que debilitó los elementos de tensión de la estructura. En 1989 el deterioro era tan grave que hubo que desalojar las 250 viviendas.

¿Se puede rehabilitar el edificio?

En teoría sí, pero no resulta económicamente viable. Restaurarlo exigiría cifras astronómicas, por lo que todo apunta a que la única salida es la demolición.

¿Cuánto cuesta demoler el edificio?

La demolición y la retirada de escombros podrían costar hasta unos tres millones de euros. Además, su ubicación en pleno centro de la ciudad complica todavía más el proceso.

Lecturas relacionadas

7 cosas que debes dejar en orden antes de irte de vacaciones — Hogar y limpieza

7 cosas que debes dejar en orden antes de irte de vacaciones

¿Te vas de vacaciones y no sabes si has dejado todo bien cerrado? Repasa esta lista antes de salir y disfruta del descanso sin preocupaciones.

Hegedűs Henriett
4 trucos para que tu apartamento de Airbnb parezca un hotel de lujo — Decoración

4 trucos para que tu apartamento de Airbnb parezca un hotel de lujo

¿Tienes un piso en Airbnb? Con estos 4 sencillos trucos puedes ofrecer la misma comodidad y experiencia premium que un hotel de cinco estrellas.

Lukács Kamilla
Pueblos de postal en septiembre: cómo visitarlos sin llevarte una decepción — Viajes

Pueblos de postal en septiembre: cómo visitarlos sin llevarte una decepción

Los sitios más fotografiados no decepcionan por ser feos, sino por visitarse mal. Guía práctica para elegir el día, la hora y el ritmo que devuelven la magia a un pueblo famoso.

Débora Conejo
Cómo limpiar el acero inoxidable sin dejar marcas: la dirección del veteado lo es todo — Hogar y limpieza

Cómo limpiar el acero inoxidable sin dejar marcas: la dirección del veteado lo es todo

Huellas, cercos de cal, manchas que aparecen en algo que se supone inoxidable. El método sencillo para que la nevera, el fregadero y las cazuelas vuelvan a verse limpios de verdad.

Borka Zapatero
Vuelos baratos en octubre: cómo aprovechar una oferta sin acabar gastando el doble — Viajes

Vuelos baratos en octubre: cómo aprovechar una oferta sin acabar gastando el doble

Las campañas de vuelos a precio de risa vuelven cada otoño y hacen que reservemos sin pensar. Así se convierte una tarifa mínima en un viaje que de verdad sale barato.

Débora Conejo
Por qué regar el jardín cada noche en verano es un error que puede costarte caro — Jardín y terraza

Por qué regar el jardín cada noche en verano es un error que puede costarte caro

Regar el jardín al atardecer parece lo más lógico del mundo, pero este hábito tan común puede estar dañando tus plantas sin que te des cuenta.

Váradi Petra