Los dermatólogos coinciden en que si tu piel no es especialmente sensible, una sola noche no causará daños irreparables. Pero ojo: que un producto prometa durar 12 horas no significa que deba permanecer en tu rostro todo ese tiempo, ni mucho menos cada día o si duermes con maquillaje regularmente.
No es un secreto y la industria cosmética lo admite: dejar el maquillaje en el rostro puede acelerar el envejecimiento. Esto ocurre porque la piel no puede respirar ni regenerarse bien durante la noche. Además, puede aparecer un tono apagado y sin vida, y las líneas finas se notan más rápido.
Dormir con maquillaje puede obstruir los poros. Por desgracia, aún no existe una base o polvo que permita que los poros respiren al 100%. Esto puede derivar rápidamente en acné o puntos negros, que son mucho más difíciles de eliminar que una simple limpieza nocturna. La inflamación crónica también contribuye al envejecimiento prematuro.

El párpado, una zona especialmente sensible
El párpado es muy delgado, con la piel más fina del rostro, por eso es prioritario retirar bien la máscara y el maquillaje de ojos. De lo contrario, puede aparecer dermatitis en el párpado o irritación por frotar durante el sueño. Además, las pestañas pueden romperse.
El maquillaje no retirado puede entrar en el ojo mientras duermes. Durante el día, parpadeamos y eliminamos químicos, pero de noche no. Los restos de sombra o máscara pueden causar conjuntivitis y, en casos graves, problemas de visión.
Muchos se quejan de que su piel empieza a descamarse sin entender por qué. El sueño es clave para que la piel se regenere y sane. Durante el descanso, aumenta la producción de colágeno y la circulación sanguínea. La sangre lleva oxígeno y nutrientes a las células para renovarlas, pero si los poros están tapados, la piel no se limpia, se seca y comienza a pelarse.

Prepárate para los momentos difíciles y cuida tu piel
A veces sabemos que no tendremos tiempo o energía para la limpieza e hidratación facial habitual. En esos casos, vale la pena anticiparse y estar listo. Las toallitas desmaquillantes son un gran aliado si estás fuera todo el día y no quieres que el maquillaje de la mañana siga en tu rostro por la noche. Con ellas puedes limpiar tu cara en cualquier lugar, incluso viajando o en el baño de un restaurante, y tu piel te lo agradecerá.
La mayoría de las veces, tras una noche divertida, nos acostamos sin fuerzas para la rutina nocturna. Si dejas junto a la cama un frasco de agua micelar y unos discos de algodón, al menos podrás darle a tu piel una limpieza básica.
Muchos olvidan hidratar después de limpiar. Muchos desmaquillantes resecan la piel, dejándola limpia pero con la humedad justa. Para mantener el equilibrio, ayuda usar un buen hidratante que cuide tu piel.











