Compras sin rumbo
Antes de lanzarte a la locura de las compras, siéntate y piensa bien si sabes exactamente qué quieres comprar para cada persona. En Navidad, salir a las tiendas sin un plan es casi un suicidio financiero. En lugar de comprarle a mamá la quinta bufanda o al papá la décima corbata, pregúntales qué necesitan realmente.
Puede que no sea una sorpresa total, pero te sentirás mejor sabiendo que gastaste tu dinero en algo útil, por lo que trabajaste duro. Otra buena técnica es observar y captar alguna pista sobre qué les haría ilusión encontrar bajo el árbol.
¡Los adornos antiguos son perfectos!
En los últimos años, las tendencias en árboles de Navidad han cambiado bastante. Hace una década dominaban los árboles muy brillantes y coloridos, pero ahora predominan estilos mucho más sobrios y elegantes en la decoración.
Seguro que no quieres cambiar tus adornos cada año ni gastar cientos de euros en ello, y por suerte, tenemos una solución. Saca tus bolas viejas y píntalas con pintura acrílica. Luego decóralas a tu gusto, quizá con un toque de purpurina, y tendrás nuevos adornos modernos. Y olvida las boas, esa moda quedó atrás en 2009.

Regalos hechos a mano
Vivimos en la era de Pinterest, así que no es sorpresa que cada vez más personas prefieran regalos hechos por ellos mismos. No sabemos tú, pero nosotros valoramos mucho más un regalo único que nadie más tiene, que un montón de regalos genéricos. ¡Nos encanta el DIY!
Saca un nombre de la chistera
A veces es un reto comprar para toda la familia, y luego están los compañeros de trabajo y amigos. ¡No te agobies! Simplemente acuerden hacer un sorteo para decidir quién regala a quién. Así nadie tiene que gastar una fortuna y todos reciben un regalo genial. Y ojo, ¡no se puede cambiar el nombre que te tocó!
Dilema del árbol de Navidad
Si prefieres un árbol natural, compra uno en maceta. Suele ser más barato y ahorrarás dinero, además de cuidar el medio ambiente.
También presta atención a cuándo compras el árbol. El día de Navidad suelen venderlos al doble de precio porque los vendedores quieren aprovechar ese día. Compra tu árbol una o dos semanas antes para ahorrar.
Si quieres ahorrar aún más, opta por un árbol artificial de aspecto natural y frondoso. Así evitarás gastos y preocupaciones en los próximos años. Y no te preocupes, hoy en día hay árboles artificiales preciosos que mantienen el espíritu navideño intacto.











