Probablemente no, y es porque hasta ahora no sabías que esa era la más sucia. Cuando pensamos en las zonas menos higiénicas del baño, nos vienen a la mente el lavabo, la ducha, los desagües y, si hay inodoro, claro, ese. Pero justamente porque sabemos que esas superficies están sucias, les prestamos más atención. Así, una zona inesperada se lleva el título de “el lugar más sucio del baño”.
Un estudio en Reino Unido reveló que la zona más sucia en cuanto a bacterias y suciedad es el radiador o toallero del baño.
¿Cómo es posible?
Las toallas húmedas son un caldo de cultivo ideal para microorganismos y bacterias que, gracias a la humedad y el calor, se multiplican rápido y fácilmente. Y las bacterias llegan a las toallas junto con células de piel, pelos y todo tipo de suciedad.

Esta situación empeora porque no limpiamos con frecuencia los toalleros. Limpiarlos y desinfectarlos es tedioso, y muchos ni sospechan lo sucios que pueden estar. Pero los expertos recomiendan dedicarles tiempo, porque acumulan polvo, suciedad, moho y hongos que pueden causar enfermedades y problemas en la piel si no se limpian bien y a menudo.
Detectaron la suciedad con paños que cambian de color
Para medir la suciedad, usaron paños especiales en cinco baños diferentes. Con ellos descubrieron que el 60% de los radiadores y toalleros estaban en la categoría de “realmente sucios” y otro 10% en “sucios”.
Esto significa que el 70% de radiadores y toalleros no cumplían con las normas de higiene.
En comparación, solo el 10% de los inodoros analizados estaban “realmente sucios”.
El estudio también señala que el desagüe es otro foco potencial de suciedad, con un 50% de ellos clasificados como “realmente sucios”.
¿Cuál es la solución?
Además de desinfectar regularmente, cambia las toallas con frecuencia y asegúrate de que se sequen rápido y bien. Las toallas finas y de secado rápido son mejores, y evita saturar el espacio para que todo se mantenga fresco y limpio.











