Rara vez el estreno de una película se convierte en un destino de viaje por sí mismo. Pero eso es justo lo que está pasando con la Odisea, la nueva obra de Christopher Nolan. La expectación va mucho más allá de ir al cine el fin de semana: hay quienes recorren miles de kilómetros solo para verla en el formato exacto en el que el director ganador del Óscar la concibió.
Inspirada en el poema de Homero, la película ha generado auténticas peregrinaciones cinéfilas. Espectadores de Turquía, Singapur, Malasia, Alemania y Estados Unidos están viajando hasta Australia para vivir una de las experiencias de cine más raras del planeta.
No es una simple proyección, sino una experiencia cultural única
Christopher Nolan lleva años defendiendo con firmeza la tecnología cinematográfica tradicional, y en especial el formato conocido como IMAX 1570. Se trata de uno de los sistemas de proyección de mayor resolución que existen: utiliza película de 70 milímetros y fotogramas de un tamaño gigantesco, lo que ofrece un nivel de detalle y una potencia visual que la proyección digital no consigue reproducir del mismo modo.
La gran particularidad de la Odisea es que es la primera película de larga duración rodada íntegramente con cámaras IMAX 1570. Pero esa apuesta trae desafíos enormes: las cámaras son pesadísimas, ruidosas y hay que cambiar la película con frecuencia. Durante el rodaje, Nolan y su equipo tuvieron que idear soluciones específicas para poder grabar los diálogos con calidad junto a una cámara de casi 180 kilos.
Solo unos pocos cines del mundo pueden proyectarla así
El precio de este formato tan especial es que hoy está disponible en muy pocos lugares. Con el avance de la proyección digital, solo 41 cines en todo el mundo son capaces de proyectar película IMAX 1570.
Uno de ellos es el cine IMAX de Melbourne, en Australia, el único punto de todo el hemisferio sur donde puede verse la Odisea en este formato. El rollo de película es descomunal: mide más de 17 kilómetros de largo y pesa alrededor de 240 kilos.
Según Jeremy Fee, responsable del cine, cada vez más personas planifican sus vacaciones para que quepa dentro una experiencia así. De hecho, tal y como recogía The Guardian, muchos visitantes organizan todo su viaje en torno a la proyección de la Odisea en IMAX 1570.
¿Por qué alguien volaría al otro lado del mundo por una película?
Christian Wächter y su esposa, Romy Demeter, viajan desde Alemania hasta Melbourne para ver la película dos veces en este formato. Para ellos no hay debate posible: el largo vuelo merece la pena.
Lo comparan con quien cruza fronteras para asistir a un Mundial, a un gran torneo de tenis o a una carrera de Fórmula 1. No compran una entrada para un evento cualquiera, sino que quieren formar parte de una experiencia única e irrepetible.
No todo el mundo entiende ese entusiasmo a la primera. Wächter contaba, entre risas, que su padre y su abuela recibieron la idea con cierta perplejidad. Pero para las nuevas generaciones de cinéfilos cada vez importa más cómo se hace una película y cómo llega finalmente a la pantalla.
Cuando el cine vuelve a ser un acontecimiento
Dan Drobik, uno de los técnicos del IMAX de Melbourne, compara la película de 1570 con los discos de vinilo: aunque lo digital y lo analógico cuenten la misma historia, la proyección en película tiene, según él, un carácter más natural y cálido.
Estas proyecciones son mucho más complejas técnicamente que las digitales. Hay que vigilar el proyector en todo momento y los técnicos permanecen presentes durante toda la sesión. Precisamente esa rareza es lo que la vuelve especial: el público no solo ve una película, sino que se convierte en parte de una tradición cinematográfica que hoy sobrevive en muy pocos lugares.
Gracias a Nolan, la gran pantalla vuelve a ser un tesoro
Tras el éxito de películas anteriores del director, como Oppenheimer, el interés por los grandes formatos cinematográficos ha resurgido con fuerza. En los últimos años ha aumentado el número de cines preparados para proyectar en 1570, y cada vez más cineastas vuelven a rodar en película.
Pero esto no va solo de detalles técnicos. Uno de los rasgos que distinguen al cine de Nolan es que el director considera el tamaño de la pantalla, la relación de aspecto y la calidad de imagen como parte esencial de la narración.
Por eso muchos piensan lo mismo: si un cineasta elige con tanta intención cómo hacer su película, la experiencia más completa pasa también por que el espectador la vea en ese mismo formato.
Así, la Odisea no ha sido solo un estreno más, sino un recordatorio de que el cine puede ser mucho más que un entretenimiento: puede ser un viaje, una experiencia compartida y un momento irrepetible por el que merece la pena cruzar hasta el otro lado del mundo.
¿Qué es el formato IMAX 1570 y por qué es tan especial?
Es uno de los sistemas de proyección de mayor resolución que existen. Usa película de 70 milímetros con fotogramas enormes, lo que ofrece un detalle y una potencia visual que la proyección digital no logra reproducir igual.
¿Por qué la Odisea de Nolan solo puede verse en pocos cines?
Porque muy pocas salas siguen preparadas para proyectar película IMAX 1570: apenas 41 cines en todo el mundo. En el hemisferio sur, el único lugar donde verla en este formato es el IMAX de Melbourne, en Australia.
¿Qué tiene de único la Odisea frente a otras películas de Nolan?
Es la primera película de larga duración rodada íntegramente con cámaras IMAX 1570, un reto técnico enorme por el peso y el ruido de esos equipos.
¿Merece la pena viajar tan lejos solo por una película?
Para muchos aficionados, sí. Lo viven como quien viaja por un Mundial o una carrera de Fórmula 1: no van solo a ver algo, sino a formar parte de una experiencia única e irrepetible.











