Incluir frutas y verduras frescas a diario, junto con cereales ricos en fibra, es clave para mejorar tu digestión de verdad.
Además, hay algunos ejercicios y técnicas de masaje que puedes usar fácilmente para activar tu digestión. ¡Con solo cinco minutos puedes empezar a notar la diferencia!
Respiración abdominal potenciada
Para acelerar la digestión, es fundamental llevar oxígeno a tus intestinos. ¿Cómo lograrlo? Una de las mejores formas en casa es aprender la respiración abdominal. Requiere práctica y paciencia, pero una vez dominada, la puedes usar en cualquier momento y lugar para activar tu sistema digestivo.
Cómo hacerlo
Acuéstate boca arriba, relájate, flexiona las rodillas y apoya las plantas de los pies en el suelo. Concéntrate en que al inhalar no se eleve el pecho, sino el abdomen. Intenta expandirlo al máximo al inspirar y luego contraerlo todo lo que puedas al exhalar. Inhala por la nariz y exhala por la boca, repitiendo al menos diez veces seguidas. Hazlo despacio, con calma y de forma progresiva. Aunque casi no lo notes, esta sencilla técnica moviliza profundamente tus intestinos y les aporta más oxígeno.
Flexión de rodillas alternando piernas
Con algunos ejercicios simples puedes potenciar aún más la eficacia de la respiración abdominal potenciada. Ni siquiera necesitas levantarte: mantente en la misma posición, relajado y cómodo, y sigue estimulando tu digestión.
Cómo hacerlo
Mientras estás acostado, mantén una pierna cómodamente flexionada con la planta del pie apoyada en el suelo. Flexiona la otra pierna y entrelaza las manos debajo de la rodilla. Acerca la rodilla hacia el pecho lo más que puedas, sin forzar, con comodidad. Mantén la pierna unos segundos y realiza una respiración abdominal: al exhalar baja la pierna. Repite con la otra pierna y en la tercera ronda flexiona ambas piernas y respira así. Hazlo cuatro o cinco veces.

Masaje para asegurar el éxito
Si practicas estos ejercicios con constancia, notarás los resultados. Pero a veces, un masaje puede darle un plus a tu proceso.
Cómo hacerlo
Es muy importante que el masaje abdominal siempre se haga en sentido horario. Coloca la mano derecha sobre el hueso de la pelvis, apoyando la parte baja de la muñeca en el hueso y con el puño cerrado sobre el abdomen. Presiona suavemente y dibuja un semicírculo: recorre justo debajo de las costillas hasta el hueso de la pelvis izquierda, luego vuelve por encima del pubis hasta el punto inicial. Este ejercicio simple y rápido estimula la digestión y ayuda a aliviar el estreñimiento ocasional.











