Hay mujeres que no esperan a que un hombre les prometa la Luna y las estrellas. Hay mujeres que van a buscarlas ellas mismas. Mujeres cuya vocación es volar al espacio.
Quizá por eso las astronautas me fascinan tanto. Y detrás de cada una hay una pregunta que da vértigo: ¿cuánta valentía hace falta para que una mujer, a la que tantas veces llaman "frágil", confíe en sí misma lo suficiente como para subirse a una nave espacial?
Preguntas que dan que pensar
¿Cuánto hay que luchar y estudiar en un mundo hecho por y para hombres para llegar hasta ahí? ¿Qué empuja a una mujer a convertir eso en su mayor deseo?
Y también: ¿existe el hombre que se sienta digno de amar y compartir su vida con una mujer que ha conquistado el espacio?
¿Cuánto orgullo siente el hijo cuya madre ha viajado más allá del cielo? ¿Y cuántas noches tiene que contarle esa madre, antes de dormir, cómo es de verdad el universo?
1963, el principio de todo
La madre de Valentina Tereshkova era obrera textil; su padre, tractorista. Ella dejó pronto los estudios y siguió los pasos de su madre en una fábrica de tejidos. Pero incluso en sus fotos antiguas se intuye que estaba destinada a algo más.
Terminó sus estudios en la escuela nocturna y, en su tiempo libre, saltaba en paracaídas. Precisamente ese detalle fue uno de los argumentos decisivos para elegirla como la primera mujer en viajar al espacio. Su indicativo de radio era Chaika, "gaviota".
Hoy ostenta el rango de mayor general y su afición es criar palomas. Fue una de las personas que portó la bandera olímpica en la ceremonia de apertura de unos Juegos de Invierno. Su vuelo duró 70 horas y 50 minutos, y dio 48 vueltas alrededor de la Tierra. Un cráter de la Luna lleva su nombre.
El silencio de veinte años
Tereshkova sufrió hemorragias nasales continuas por la falta de gravedad, y eso bastó como excusa: durante casi veinte años no se envió a ninguna mujer al espacio, con el argumento de que el cuerpo femenino no se adaptaba bien a esas condiciones.
Hasta que en 1982 despegó otra mujer, la también soviética Svetlana Savítskaya. Voló al espacio dos veces y, lo más asombroso, fue la primera mujer en realizar una caminata espacial: pasó tres horas y media flotando fuera de la nave.
Y hay un detalle que deja sin palabras: con solo 17 años se lanzó desde la estratosfera, a más de 14.000 metros de altura, en caída libre, y no abrió el paracaídas hasta los 500 metros.
Judith Resnik
Yo tenía 15 años y me eché a llorar cuando en la televisión contaron que una mujer astronauta había muerto en el desastre del Challenger. Recuerdo las imágenes: sonreía y saludaba con la mano antes de subir a la nave junto a sus compañeros.
Hasta ese momento, para mí un astronauta no era un ser humano, sino algo casi mítico. Aquel día entendí de golpe la grandeza y, al mismo tiempo, la fragilidad del ser humano. En su honor hay un cráter en Venus y otro en la Luna, y el asteroide número 3356 también lleva su nombre.
...y todas las demás
Dentro de los programas espaciales oficiales, en total 57 mujeres han viajado al espacio. La mayoría, 45, son estadounidenses. Aunque la primera fue soviética, solo tres mujeres soviéticas y rusas han llegado tan lejos. La última en unirse a esta lista de pioneras fue la astronauta china Wang Yaping.
El turismo espacial, sin embargo, abrirá esa puerta a muchas más. Señoras, la oportunidad ya está sobre la mesa para quienes quieran ver de cerca esa Luna que todo lo sabe y las estrellas que la rodean.
...y adonde todavía no ha llegado nadie
Marte también será un reto para las mujeres, porque el plan a largo plazo es crear colonias en el planeta rojo. El problema es que, de momento, no hay billete de vuelta: quien se atreva a ir tendrá que pasar allí el resto de su vida.
Primero enviarían a cuatro personas y, después, a cuarenta, tras superar durísimas pruebas físicas y psicológicas. La idea es plantear la expedición casi como un "reality show". Es decir, en las próximas décadas podríamos ser testigos de otro paso gigantesco de la humanidad, uno en el que, otra vez, las mujeres serán protagonistas imprescindibles.
¿Quién fue la primera mujer en viajar al espacio?
La soviética Valentina Tereshkova, en 1963. Su vuelo duró 70 horas y 50 minutos y dio 48 vueltas a la Tierra. Un cráter lunar lleva su nombre.
¿Cuántas mujeres han estado en el espacio?
Dentro de los programas espaciales oficiales, un total de 57 mujeres. De ellas, 45 son estadounidenses y solo tres han sido soviéticas o rusas.
¿Quién fue la primera mujer en hacer una caminata espacial?
La soviética Svetlana Savítskaya, en 1982. Pasó tres horas y media fuera de la nave. Años antes, con 17 años, ya había hecho una caída libre desde más de 14.000 metros.
¿Podrán las mujeres viajar a Marte?
Ese es el plan a largo plazo: crear colonias en Marte. Se seleccionaría primero a cuatro personas y luego a cuarenta, tras superar exigentes pruebas físicas y psicológicas, aunque por ahora sería un viaje sin retorno.








