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Las vacunas NO causan autismo. ¿Qué lo causa realmente?

Schuster Borka4 min de lectura
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Las vacunas NO causan autismo. ¿Qué lo causa realmente? — Salud
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Probablemente ningún padre, tras recibir el diagnóstico de autismo de su hijo, no se haya preguntado al menos una vez: ¿por qué? Mientras que algunos expertos improvisados difunden teorías populares sin base científica, la realidad es que el autismo no es causado por vacunas, alimentos procesados ni por el tiempo frente a pantallas en edades tempranas.

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del desarrollo con síntomas muy variados: dificultades en el habla y la comunicación, comportamientos repetitivos, sensibilidad sensorial aumentada o disminuida — todo esto puede ser parte del autismo, ya que cada cerebro funciona de forma única.

La causa exacta es compleja y multifactorial. En un análisis reciente, el psiquiatra Robert Klitzman explica qué sabemos hoy sobre las causas del autismo, qué se ha descartado y qué áreas merecen atención futura.

Factores genéticos: nuevas mutaciones y herencia

Una explicación científica clave para el autismo es el papel de las variantes genéticas.

En muchos casos, el autismo no se transmite "solo" por los genes de los padres: existen mutaciones “de novo”, cambios genéticos que surgen durante el desarrollo del embrión y no estaban presentes en las células germinales de ninguno de los padres.

No todas las diferencias genéticas causan autismo, pero estas mutaciones aumentan la probabilidad. Según un análisis, alrededor del 30 % de los casos de autismo pueden estar relacionados con estas nuevas variantes genéticas.

Factores ambientales: condiciones maternas y exposiciones externas

Además de los genes, varios factores ambientales influyen en quién se encuentra en el espectro. Por ejemplo, la edad de los padres al concebir, ya sea madre o padre, puede aumentar la probabilidad de TEA.

Enfermedades maternas, como diabetes u obesidad durante el embarazo, también se consideran factores de riesgo. Las infecciones en el embarazo, la exposición a ciertos químicos (como pesticidas) y otras toxinas ambientales pueden afectar el desarrollo cerebral del feto.

Los tratamientos de fertilización in vitro (FIV), especialmente la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), donde el espermatozoide se introduce directamente en el óvulo, podrían aumentar ligeramente el riesgo de autismo y discapacidad intelectual según algunos estudios, aunque aún hay muchas incógnitas en este campo.

Lo que NO causa autismo

Es fundamental aclarar: las vacunas no causan autismo. Esta creencia errónea lleva años circulando, pero múltiples estudios sólidos la desmienten. El único estudio que sugería una relación entre vacunas y autismo fue desacreditado por manipulación de datos y mala praxis.

¿Por qué parece que nacen más niños con autismo?

El número de diagnósticos de autismo crece en todo el mundo, pero esto no significa necesariamente que haya más personas en el espectro. La ampliación de los criterios diagnósticos y la inclusión de diferentes perfiles de comportamiento y habilidades explican parte del aumento.

Además, las evaluaciones médicas y psicológicas son más sensibles, detectando casos antes no reconocidos. Factores socioeconómicos y demográficos también influyen: en algunas regiones o comunidades se diagnostica menos o más tarde.

¿Qué podemos hacer? Tratamiento, apoyo y cambio social

Sabemos que el autismo tiene causas diversas — genéticas, ambientales y del desarrollo. Entenderlas no es solo teoría, tiene impacto real.

La detección y respuesta temprana son clave: cuanto antes se diagnostique el TEA, más efectiva será la terapia y el desarrollo. Pero es importante aclarar que esto no "cura" el autismo, porque no es una enfermedad, sino una condición.

No buscamos cambiar a las personas con autismo, sino brindarles la ayuda, el apoyo y el autoconocimiento que necesitan para vivir felices y equilibrados en un mundo que no siempre está hecho para ellas.

Esto requiere educar a la sociedad para que las personas neurodivergentes no enfrenten exclusión, sino que reciban apoyo, educación y servicios adecuados.

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