Cuando el termómetro no da tregua, hay un peinado que siempre gana: el moño. Es cómodo, despeja la nuca y te salva en cualquier momento del día. Y no, no tiene por qué ser aburrido ni parecer que lo has hecho con prisas.
Adoro los moños porque son la comodidad total hecha peinado, sobre todo en pleno verano. Pero un moño puede ser también sofisticado, original y muy favorecedor. Aquí tienes diez ideas entre las que elegir según tu estilo y tu día.
Recógelo en lo alto de la cabeza
Si no te apetece sujetar todo el pelo, la opción más sencilla es hacer un moño pequeño en la parte superior de la cabeza. Es cómodo porque no te caerá sobre la cara, resulta mucho más vistoso que un recogido cualquiera y, además, deja ver el largo completo de tu melena.
Anímate con el doble moño
No tienes por qué quedarte en un solo moño: puedes hacer dos. Además, juegas con la altura a la que los colocas —arriba, en el centro o abajo— para cambiar por completo el resultado. Y si le añades un poco de trenza, el efecto original está garantizado.
Doble moño, versión elegante
Si sientes que el doble moño clásico ya no va contigo, prueba una variante más sofisticada: en lugar de colocar los dos moños en horizontal, sitúalos en vertical en la parte de atrás de la cabeza. El resultado es sorprendentemente elegante.
Dale vida con un pañuelo
Si buscas ese aire veraniego auténtico, un pañuelo es tu mejor aliado. Lo más fácil es anudarlo en la base del moño para disimular la goma del pelo y sumar un toque de color al instante.
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Apuesta por el pañuelo en la cabeza
El pañuelo no sirve solo para tapar la goma: también puedes llevarlo de forma más protagonista. Haz el moño como de costumbre y pasa un pañuelo bonito por detrás de las orejas. Si lo prefieres, una diadema cumple la misma función con la misma gracia.
Súbelo bien alto
Los moños colocados en lo más alto de la cabeza son de lo más llamativo, sobre todo si los rematas con algún accesorio especial. Y por si fuera poco, este tipo de peinados funcionan como unos tacones: te estilizan y te hacen parecer más alta de lo que eres.
Un moño bajo para las ocasiones especiales
El pelo recogido en la nuca siempre resulta favorecedor y aporta elegancia de forma automática, así que es perfecto para paseos de verano al atardecer o para una cita. Puedes hacerlo sencillo, retorcido o trenzado: con cualquier versión triunfarás.
Sujétalo con una pinza
Con el regreso de las tendencias retro, las pinzas grandes han vuelto con fuerza. Con ellas puedes improvisar un recogido en cualquier lugar y en un segundo. No son moños en el sentido clásico, pero resultan igual de vistosos y prácticos.
Añade una trenza por debajo
Lo bueno de los moños altos es que dejan la nuca al descubierto, así que abren espacio para trenzas espectaculares. Si no te manejas con la trenza francesa ni con la de raíz invertida, separa un mechón grande en la parte baja y llévalo con una sencilla trenza de tres cabos hasta el moño.
Simplemente, retuércelo
Las trenzas hacen maravillas con los moños, pero no todo el mundo tiene la maña para dominarlas. ¿La solución? En lugar de trenzar, retuerce los mechones: se recogerán solos formando un moño. A ti solo te quedará sujetarlo con estilo.
Preguntas frecuentes
¿Qué moño es el más fresco para los días de más calor?
Los moños altos, colocados en lo alto de la cabeza, son los que mejor despejan la nuca y la cara. Además resultan muy vistosos y estilizan la figura.
¿Cómo puedo hacer un moño más original sin complicarme?
Basta con añadir un pañuelo o una pinza grande, probar un doble moño o retorcer los mechones en lugar de trenzarlos. Son trucos sencillos que cambian por completo el resultado.
¿Qué moño elijo para una cita o una salida por la noche?
El moño bajo en la nuca es siempre elegante y favorecedor, perfecto para paseos al atardecer y citas. Puedes llevarlo sencillo, retorcido o trenzado.
¿Y si no sé hacer trenzas?
No hace falta ser una experta. Puedes separar un mechón y hacer una trenza sencilla de tres cabos, o directamente retorcer el pelo para que se recoja solo en forma de moño.











