Regalos reciclados
Con un consumo consciente, puedes decidir no acumular objetos innecesarios y solo permitir que entren a tu hogar las cosas nuevas que realmente puedas dejar ir.
Revisa tu casa y reúne lo que ya no necesitas: ropa que ya no usas o que te queda pequeña, libros que no lees, utensilios de cocina, etc.
Si decides hacerlo, puedes donar parte o todo esto. Lo que vendas en subastas online, tiendas de antigüedades o mercadillos locales puede convertirse en el fondo para tus regalos navideños.
Reparte ese dinero entre ustedes y acuerden comprar solo un detalle pequeño para cada uno. Así mantendrán la sorpresa sin gastar de más.
Decora con lo que encuentres
Mira a tu alrededor y seguro encuentras materiales para crear tus propios adornos.
En Pinterest hay muchas ideas para transformar botellas de plástico o restos de papel de regalo en decoración. Además, las tardes que pases preparando todo con la familia fortalecerán sus lazos y crearán un ambiente festivo.
Plan navideño
Hay muchos conciertos gratuitos en esta época, y en varias iglesias ofrecen conciertos navideños hermosos. También es una gran idea participar en acciones solidarias, como ayudar a repartir comida o colaborar en eventos para personas necesitadas.
Si puedes apoyar con ropa, ingredientes, galletas o juguetes, genial. Pero si solo das tu tiempo y energía, eso también vale mucho y enseña un ejemplo hermoso a los niños.
Cena festiva
Reserva algo de dinero para ello reduciendo tus compras en la semana previa y usa lo que ya tienes en casa: revisa el congelador, la despensa y los restos en la nevera para crear platos con poca compra extra. ¡Sé creativo!
El dinero que ahorres puede complementar tu presupuesto para la semana festiva, pero planifica con anticipación: no necesitas preparar ocho versiones distintas de cada plato, la Navidad no es para complicarse.
Decide qué cocinarás y hornearás, y consigue los ingredientes con tiempo para aprovechar las mejores ofertas. Visita mercados y productores locales.
También es buena idea juntarte con familiares o amigos y que cada uno lleve un plato. Aunque tengas que hacer una porción más grande, probablemente todos ahorren en comparación con comprar muchos ingredientes para varios platos pequeños.
Y lo más importante: estar con tus seres queridos, que es el verdadero sentido de la Navidad.











