El crisantemo es sin duda una joya del otoño. Esta flor colorida y hermosa es un favorito en verandas, terrazas y parterres, especialmente cuando se acompaña de algunas calabazas. Pero por más vibrante que sea la paleta de colores y el ambiente otoñal, si no la plantas en el lugar correcto, puedes perder ese toque decorativo y hasta dañar la planta.
Antes de plantar crisantemos, vale la pena saber dónde no ponerlos. Recientemente, The Spruce consultó a dos expertos para aclarar este punto. ¡Te contamos cuáles son los lugares prohibidos según Melissa Frost, dueña de Frost Farms, y Justin Hancock, especialista en horticultura de Costa Farms!
1. Lugares sombreados
Los crisantemos adoran el sol y no prosperan sin él. Si los plantas en sombra, su estado empeora notablemente.
“Si los crisantemos no reciben suficiente luz, se vuelven más vulnerables a plagas y enfermedades, especialmente al oídio, que en casos graves puede dejar la planta casi desnuda”, explica Justin Hancock.
Las plantas se estiran y florecen mucho menos. Por eso, es vital elegir un lugar soleado, considerando que los crisantemos necesitan al menos 6-8 horas diarias de sol directo. Si solo los tienes unas semanas en maceta, por ejemplo junto a la puerta de entrada, un poco menos de luz puede bastar. Pero para el largo plazo, no conviene ceder.

2. Zonas con mal drenaje
El crisantemo disfruta la humedad, pero solo si sus raíces no quedan encharcadas. “Necesitan un suelo bien drenado y son mucho más propensos a enfermedades si los plantas en lugares con agua estancada y exceso de humedad”, advierte Hancock.
Si tu jardín tiene mal drenaje, considera un bancal elevado o mezclar compost al suelo. En maceta, usa recipientes con agujeros para drenar y tierra para flores suelta y bien aireada.
3. Suelos arcillosos y compactados
Aunque no estén siempre encharcados, los suelos pesados y compactos no son ideales. Dificultan el desarrollo de las raíces y estresan la planta.
“Si tras la lluvia el agua se acumula mucho tiempo o cavar es difícil porque la tierra es dura y arcillosa, ese lugar probablemente no sea adecuado para crisantemos”, señala Hancock.
En estos casos, afloja el suelo con compost y materia orgánica para mejorar su estructura y favorecer el crecimiento radicular.

4. Zonas con riego por aspersión superior
Al crisantemo no le gusta que lo rieguen desde arriba. El agua que queda en las hojas puede provocar oídio y otras enfermedades fúngicas en climas cálidos y húmedos.
“Los crisantemos siempre deben regarse a nivel del suelo, en la base de la planta, no pulverizando las hojas”, destaca Melissa Frost.
Por eso, evita las zonas con riego por aspersión superior. Lo ideal es usar riego por goteo o regadera manual para que el agua llegue directo a las raíces.
5. Zonas con climas extremos
Muchos crisantemos pueden sobrevivir el invierno como perennes, pero solo si el clima es adecuado.
“Si vives en una zona USDA más fría que la 4, es probable que el crisantemo no sobreviva el invierno, a menos que elijas una variedad especialmente resistente al frío”, explica Hancock.
“Por otro lado, si estás en una zona muy cálida (como la 9 o 10), el crisantemo no recibirá el frío necesario y puede que no florezca de nuevo el año siguiente.”
En España, la mayoría de las zonas USDA son entre 6 y 7, por lo que la mayoría de variedades se adaptan bien, pero siempre revisa la etiqueta al comprar.
+ Consejo: Verifica si la variedad es perenne y bajo qué condiciones tiene más chances de sobrevivir al invierno. El crisantemo es una planta agradecida, pero solo si se siente cómoda en su lugar.











