En los rincones de internet, aparecen una y otra vez hashtags y términos de jerga que describen fenómenos sociales o teorías. Cuando las redes sociales los popularizan, su impacto parece mayor, y a veces más personas consideran buena idea lo que describen. Uno de estos términos recientes es “Shrekking”, que define una actitud muy particular en las citas. Aunque a primera vista parezca inofensivo o incluso divertido, en realidad es una postura que merece reflexión.
“Shrekking” es un término que ha ganado fuerza en foros y redes sociales. Describe cuando mujeres eligen intencionadamente hombres que consideran menos atractivos o que, según normas sociales y estándares de belleza, se consideran “feos”, con la esperanza de sentirse más satisfechas en la relación.
¿Qué es exactamente el Shrekking?
La esencia del Shrekking es que alguien —generalmente una mujer en el contexto de internet— comienza a salir con un hombre que considera menos atractivo o que cree que está en una categoría inferior en cuanto a atractivo o estatus.
La idea es que si la otra persona siente que tiene suerte por estar con alguien más atractivo, será agradecido, amable y leal, y la mujer tendrá menos miedo de ser abandonada o engañada.
¿Por qué las mujeres toman esta decisión?
Según testimonios en internet, hay varias razones por las que una mujer puede elegir salir con alguien que no considera especialmente atractivo. Una es el miedo a la decepción. Muchas mujeres que han sufrido desilusiones creen que con un hombre “menos atractivo” tienen menos riesgo de ser lastimadas o rechazadas.
También influyen las presiones sociales y las expectativas externas. Las redes sociales y los ideales que vemos en la televisión crean prejuicios sobre qué es atractivo, y muchas personas sienten que no pueden alcanzar ese ideal. En este contexto, el Shrekking puede ser una estrategia: “si no puedo alcanzar el ideal, al menos estaré con alguien que valore estar conmigo”.

¿Por qué es peligroso?
Aunque muchos eligen el Shrekking buscando seguridad, esta estrategia puede ser la receta para decepciones y dinámicas poco saludables en la relación.
No podemos juzgar la comunicación, el compromiso o el amor solo por la apariencia física. Elegir a alguien menos atractivo no garantiza que te trate bien.
Además, si alguien entra en una relación poniéndose por encima o esperando gratitud solo por ser elegido, será imposible construir una dinámica sana.
El Shrekking puede normalizar la idea de que el atractivo y la valoración se pueden jerarquizar, y que mientras mejor te veas, mejor te tratarán. Esto es injusto y puede dejar un sabor amargo en todos.
¿Se puede hacer bien?
Es posible encontrar una relación donde al principio el atractivo no sea lo más fuerte, pero que crezca el respeto, la atracción y la conexión. Si ambos están abiertos, valoran la personalidad y no se sienten superiores ni esperan gratitud, la relación tiene más posibilidades de ser saludable. Sin igualdad y atracción, mantener una relación sana es muy difícil.











