Seguro que todos conocemos alguna historia así, ya sea propia o de alguien cercano. La atracción y la conexión, ya sean emocionales o físicas, pueden hacer que una infidelidad termine bien o mal. Todos hemos visto casos: algunas parejas fortalecen su relación tras descubrir una infidelidad.
Pero para otros, descubrir la infidelidad marca el fin. Hablamos mucho sobre matrimonios y engaños, pero pocas veces nos detenemos en cómo piensan los amantes. Y ellos, sin duda, son protagonistas activos en estas historias.
¿Cuándo no contarán lo que pasó?
En resumen, no lo harán si no están emocionalmente involucrados o si tienen claro qué significa esa relación para ellos. Pero la realidad es mucho más compleja.

- Un amante no hablará si no se siente responsable, pensando que todo está fuera de su control. Y en parte es cierto, porque no se comprometió en el matrimonio. La mayoría prefiere mantenerse al margen de la relación oficial.
- Si están contentos con lo que reciben y no sienten carencias, no querrán cambiar nada. Esa satisfacción es una gran razón para guardar silencio.
- Muchos amantes también tienen su propia vida y pareja, y no quieren arriesgar lo que han construido, por eso prefieren no hablar.
- Por último, si ya no sienten interés por su pareja, pueden decidir que la aventura terminó y no tienen motivos para revelar nada. A veces, mantener el secreto es también por su propio bienestar, porque no están orgullosos de ello.
¿Y cuándo sí hablarán?
La mayoría de las infidelidades no permanecen ocultas. Con el tiempo, las citas se notan y las señales se vuelven evidentes. A veces, son los amantes quienes deciden hablar. ¿Cuándo ocurre esto?
- Cuando se sienten heridos. Si la persona infiel quiere terminar y el amante no, o si se sienten manipulados o engañados, es probable que actúen. Esto es más común si no tienen mucho que perder, como cuando están solteros. Puede surgir un deseo de "venganza": si ellos no pueden ser felices, que al menos la persona infiel sufra.
- También cuando alguien se convierte en amante sin saberlo. No todos los infieles son transparentes sobre su situación familiar. El amante puede sentirse traicionado y decidir callar o confrontar según su personalidad.
- Algunos amantes, a veces con falsas esperanzas, creen que al revelar la infidelidad se producirá el divorcio esperado y que la persona infiel buscará consuelo en sus brazos. Esto es raro y suele generar relaciones basadas en la necesidad más que en el amor duradero.
- También pueden decidir ser transparentes por miedo a ser descubiertos, especialmente si la relación secreta surgió dentro de un círculo de amigos. A veces es mejor enfrentar la situación y tratar de suavizarla.
- Con el tiempo, los amantes conocen mejor a la persona infiel y pueden darse cuenta de que no todo es blanco o negro. Pueden empatizar con la pareja oficial y sentir la necesidad de aclarar las cosas y mostrar la verdad.
- Y no olvidemos que cada encuentro sexual implica la posibilidad de un embarazo, incluso en relaciones secretas. Si ocurre, puede cambiar todos los planes y decisiones.
Con solo esta breve lista queda claro lo complejas que pueden ser las relaciones extramatrimoniales. Nunca se sabe cuánto durará la emoción, la aventura o el estrés, ni cómo terminará un affaire, ya sea amistoso o apasionado. Lo que sí es seguro es que una vida doble secreta suele acabar con la honestidad, la apertura, la confianza y la disponibilidad que son esenciales en cualquier relación íntima.











