¿Por qué bambú o madera?
Una gran ventaja de las tablas de madera es que están hechas de un material natural y su superficie suave no daña tus herramientas, como esos cuchillos tan valiosos. Eso sí, requieren un cuidado extra, como aplicar el aceite adecuado para protegerlas y evitar que se estropeen antes de tiempo. Pero hay más razones para elegir madera o bambú.
Se sabe que la madera, por su porosidad, puede retener bacterias dañinas, lo que podría ser un inconveniente. Sin embargo, estudios muestran que cuando la madera se seca tras la limpieza, estas bacterias mueren rápidamente.
Además, maderas duras como el arce o el roble pueden atrapar y eliminar microorganismos dañinos. No es un proceso de desinfección total, claro, por eso se recomienda usar tablas separadas para productos de origen animal y para verduras o frutas. Así reduces mucho el riesgo de contaminación cruzada.
Las tablas de madera natural suelen ser más caras, necesitan limpieza cuidadosa y deben secarse completamente para durar mucho tiempo. En cambio, las tablas de plástico son más económicas, ligeras y fáciles de limpiar, lo que las hace tentadoras. Pero se rayan con facilidad y se desgastan rápido, por lo que hay que cambiarlas más a menudo. Lo bueno es que se pueden lavar en lavavajillas, lo que las esteriliza bien. Sin embargo, el plástico se raya en profundidad, creando como "bolsillos" donde las bacterias se esconden y que son difíciles o imposibles de limpiar a mano.

Pero hay más problemas con las tablas de plástico
Un estudio de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, liderado por Himani Yadav, reveló que al usar tablas de plástico generamos microplásticos: en cada uso se desprenden entre 5000 y 7000 partículas que quedan en la tabla, el cuchillo, los utensilios y la comida.
Los científicos descubrieron que los microplásticos están presentes en nuestra vida diaria, desde el agua embotellada y los animales marinos hasta el aire que respiramos. El plástico incluso puede filtrarse en los alimentos, por ejemplo, al transportarlos o calentarlos en envases plásticos.
Este estudio se centró en las tablas de cortar y encontró que por cada corte se liberan entre 1 y 15 partículas de microplástico, lo que suma entre 7 y 50 gramos al año solo por picar en casa con tablas de plástico.
Aunque aún sabemos poco sobre los microplásticos, está claro que estas partículas invisibles pueden entrar en el intestino y el torrente sanguíneo, afectando el sistema endocrino y digestivo. Pueden causar problemas reproductivos y cáncer, y se han detectado incluso en la barrera hematoencefálica y la placenta. Todavía no sabemos exactamente cómo afectan, pero los expertos coinciden en que pueden tener consecuencias crónicas a largo plazo. No podemos eliminarlos por completo, pero sí reducir su uso: elige tablas de madera y envuelve tus alimentos en textiles naturales siempre que puedas.











