Si vas a sembrar desde semilla, vale la pena pensar en opciones más naturales y respetuosas con el medio ambiente, especialmente para germinar o almacenar las semillas.
¿Quieres salir de las macetas y jardineras habituales y apostar por soluciones sostenibles y creativas? Aquí tienes ideas geniales para portasemillas biodegradables que no solo cuidan el planeta, sino que también te ahorran dinero y facilitan tu trabajo.
Mira a tu alrededor en casa o en el jardín: seguro encuentras algo para reutilizar con fines de plantación. Y si puedes, invita a los niños a unirse al proyecto creativo; además de mejorar su destreza y motricidad fina, pasaréis un rato divertido, creativo y útil juntos.
1. Rollo de papel higiénico
El rollo de papel higiénico es totalmente compostable, así que cuando tus semillas hayan crecido y se conviertan en plantitas, no tendrás que sacarlas del rollo. Es perfecto para germinar tomates y pimientos, y también ideal para plantas pequeñas. Es práctico, biodegradable, gratis y fácil de usar.
Para usarlo, corta un poco la base del rollo en cuatro direcciones y dobla las pestañas para cerrarlo como una cajita. Llénalo con sustrato para plántulas o cualquier tierra para sembrar las semillas. Pon debajo un plato de plástico para que el agua de riego no se derrame.
2. Huevera
La huevera también se descompone muy bien en la tierra, por lo que puedes plantar tus verduras y plantas con ella cuando hayan crecido. Es una mini bandeja de siembra genial, con compartimentos que puedes usar para diferentes semillas, como hierbas aromáticas o flores pequeñas.
Además, puedes cortarla en partes para organizar mejor las semillas y plantas, o usarla entera, que funciona perfectamente.
3. Cáscara de huevo
La cáscara de huevo es un recipiente 100 % natural y biodegradable que además enriquece la tierra con calcio, ¡un verdadero aliado para sembrar y plantar! Funciona genial como mini maceta, justo del tamaño perfecto para unas pocas semillas.
Es importante que uses cáscaras limpias: antes de emplearlas en el jardín, lávalas bien para eliminar restos de clara o yema. Llénalas con tierra y semillas, y riega con un pulverizador cuando sea necesario. Haz unos pequeños agujeros en la base para que el agua drene bien.
4. Vaso de papel
No tires los vasos de papel que sobraron de la fiesta la semana pasada, porque son perfectos para germinar semillas. Si no están forrados con plástico, se descomponen rápido en la tierra, siendo una opción ecológica y económica.
Con un vaso de papel puedes sustituir macetas y así reducir tu huella ecológica mientras cuidas la naturaleza. Recuerda hacer algunos agujeros pequeños en la base para asegurar un buen drenaje, igual que con la cáscara de huevo.
Llénalo con tierra de buena calidad y siembra las semillas, manteniéndolas siempre en un ambiente húmedo y con suficiente luz solar. Como el vaso es más amplio que el rollo o la cáscara, puedes cultivar plantas que crecen más grandes, como calabacines, pimientos o lechugas.











